Kurt Lewin

Hoy hablamos de un autor clásico, de esos que has tenido que estudiar en historia de la psicología.

Kurt Lewin es muy famoso por sus estudios de la psicoterapia grupal, al igual que Carl Rogers con sus grupos de encuentro. Además, también es uno de los precursores de la Teoría Gestalt, la predecesora de la terapia Gestalt, la cuál estudió Laura Perls en profundidad, aunque Fritz Perls la estudió dos días solamente.

A su vez también ayudó a desarrollar la psicología social y un nuevo método de investigación: Investigación – acción. Otra teoría muy importante es la de: Teoría de campo, que hace mucho hincapié en entender a la persona atendiendo a su entorno.

Sus aportes son muy importantes para las principales psicoterapias actuales, como la cognitivo – conductual, el psicoanálisis y la gestalt.

El único libro que he visto en castellano está en formato kindle.

Skinner, el padre del condicionamiento operante

Skinner es uno de los psicólogos más famosos dentro de la historia de la psicología al igual  que pudieron ser William James o Sigmund Freud. A su vez, también fundó el condicionamiento operante, una rama de la cognitivo conductual.

Este psicólogo fue famoso por demostrar que se podía cambiar la conducta de animales y de humanos en función de las recompensas que recibía. ¡Consiguió que dos palomas jugaran al ping pong! Sus descubrimientos surgieron como contraposición al psicoanálisis, que en aquella época, siglo XX, imperaba en EEUU.

El último chascarrillo histórico, fue que en una conferencia con Erich Fromm, consiguió que éste moviera tan fuerte la mano que se le saltó el reloj de la muñeca, para demostrarle que se le podía condicionar a cualquiera. Sin embargo, años más tarde se ha demostrado que esto no es del todo cierto y hay límites.

Las obrás clásicas de Skinner son las siguientes:

Terapia dialéctica conductual

Esta terapia está dirigida al tratamiento para personas con TLP al igual que la psicoterapia centrada en la transferencia desarrollada por Otto Kernberg. Esta corriente pertenece a la tercera ola de psicología cognitivo conductual, como la terapia de aceptación y compromiso. También incluyen ideas del budismo y por ende del midnfulness. Esta corriente también está dirigida también a trabajar la prevención de las conductas suicidas.

Una diferencia respecto a la psicoterapia cognitivo conductual clásica, Albert Ellis o Aaron Beck, es en esta corriente se busca que la persona sea capaz de aceptarse a sí misma, algo parecido a lo que se busca en la psicología positiva de la mano de Martin Seligman y su estudio de las fortalezas personales, o como dirían los psicoanalistas lacanianos, relacionarnos con nuestro síntomas de manera distinta.

Os dejo una serie de libros para aprender más sobre esta corriente:

Ingenuos, el libro antipseudociencias

ingenuos

Ingenuos es un regalazo de la editorial siglo XXI, que lo puedes adquirir aquí. Es necesario leerlo con atención, ya que confiar en que la energía del universo nos vaya a curar puede resultar muy peligroso. Estas son las personas que pertenecen al grupo de los ingenuos, aquellas que consideran que la fe está más allá de todo resultado. 

Este es un libro bastante especial, puesto que es de los pocos libros que habla de las pseudociencias desde un punto de vista psicológico, con mucho rigor científico. Explican las posibles causas de los pocos casos favorables y argumentando de forma clara y concisa, porque sus bases no se sostienen.

Aspectos positivos…

El libro es accesible para todos los públicos. Tiene lenguaje técnico, como puede ser el efecto placebo. Todos los términos se describen con mucho detalle, es más hay un capítulo dedicado a explicar al efecto placebo. Este suele ser el ingrediente estrella para que las personas podamos caer en estas terapias, ninguno nos libramos del grupo de los ingenuos. 

El libro presenta diversas corrientes pseudocientíficas de una manera bastante objetiva, ya que recoge la bibliografía básica de la corriente explicada. Describe sus bases, líneas de pensamiento, etc.; y también cómo se originó. Esto es importante, porque leyendo las bases y la crítica, quién lo lee también puede tener una opinión propia. El objetivo del libro no es adoctrinar a nadie, simplemente invitar a pensar.

Al final de cada capítulo exponen una crítica bastante completa y sobretodo ofrece alternativas que sí que están basadas en la ciencia. Algunas veces las personas no saben qué alternativas existen, pero con este libro se acabó el problema.

A su vez, dan herramientas sobre la metodología científica, un recurso que nos va a permitir entender a qué aspectos tenemos que atender cuando vayamos a poner nuestra salud mental o física a merced de otra persona.

Aspectos negativos…

El libro expone muchas veces que solamente la psicología cognitivo conductual es la única corriente psicoterapéutica válida. Sin embargo, la terapia sistémica ha demostrado en varias ocasiones su validez e incluso el humanismo, de la mano de Carl Rogers, que se ve en dos de sus libros. Su argumento es que solamente la psicología basada en la evidencia es la válida, pero Irvin Yalom expone bastantes críticas hacia esta corriente en su libro.

Con lo anterior quiero decir, que exponer solamente la corriente de los autores como la válida no es demasiado ético, y por mucho que critiquen al psicoanálisis esta corriente sí ha demostrado su eficacia, como en la teoría del apego y en la psicoterapia centrada en la transferencia.

Muchos de los argumentos expuestos para explicar los posibles casos, que habría que ver si de verdad fueron exitosos, son siempre los mismos, por lo que se hace bastante pesado el leer una y otra vez sobre el efecto placebo. Hubiera sido mejor explicar en el primer capítulo el efecto placebo y luego redirigir la atención al último capítulo, dónde lo explican con todo detalle. 

El libro tiene como objetivo desarrollar el pensamiento crítico de la sociedad y conseguir que cuando escojamos un tratamiento lo hagamos con conocimiento de causa. El libro es un buen recurso que te permite discernir entre la maleza y el trigo. Sin embargo, ironizan tanto la situación que lleva a ciertas personas a recurrir a las pseudoterapias, que es probable que dichas personas se sientan ofendidas. Una cosa es que sean ingenuos y otra es ser imbécil.

El último punto negativo son los comentarios sobre política y los políticos, que no tienen ninguna cabida, ni sentido para argumentar el por qué no es beneficioso acceder a este tipo de terapias. 

Valoración final…

Si tienes dudas sobre la homeopatía o estás pensando en recuperarte de alguna enfermedad grave a través de la acupuntura...; te recomiendo que leas esta obra, puesto que vas a poder disipar todas tus dudas. En ti radica la decisión de acudir a dónde un chamán o un sanador, que ni siquiera ha pasado por la facultad de medicina. Es verdad, que los autores siempre se apoyan en el efecto placebo. Repetir una y otra vez un mismo argumento no lo hace más verdadero. 

Es verdad que el libro apunta muchas directrices a las que hay que atender para saber si es fiable la persona que nos va a acompañar en nuestro momento más débil. Sin embargo, los autores solo opinan que su rama es la única válida y como en todo, no solamente hay una opción.

Un último consejo que dejó el padre del psicoanálisis, «Huid del furor curandis», es decir, huid de aquellas terapias que dicen curar en dos días todos los males habidos y por haber.

Si quieres adquirirlo, os lo recomiendo para desarrollar el pensamiento crítico, puedes adquirirlo aquí.

Aaron T. Beck

Este autor americano comenzó siendo psicoanalista, pero al escuchar los diálogos que tenían sus pacientes en la sala de espera se dio cuenta que cómo nos hablamos es una variable muy importante, de aquí nació el cognitivismo, que acabó en la corriente cognitivo – conductual, de la que hemos hablado ya presentando a Albert Ellis o Albert Bandura.

Su mayor descubrimiento fue, que no son tanto las experiencias las que nos hacen sufrir, sino cómo las vivimos, que esquema mental nos generamos en torno a dicha situación, cómo activamos nuestro fantasma diría Lacan.

Esta corriente busca alterar los pensamientos y los procesos que a estos subyacen para cambiar cómo vivimos las distintas experiencias por las cuáles pasamos día a día. También de esta corriente han salido los siguientes conceptos: pensamientos irracionales, distorsiones cognitivas, entre otras muchos.

Y sí, este es el autor del famoso test «Inventario de depresión de Beck».

Si te interesa saber más sobre el autor, prueba con estos libros:

Terapia de aceptación y compromiso

Se describe a esta terapia como la tercera ola. Esto quiere decir que es tan distinta de las anteriores corrientes cognitivo conductuales, como la Terapia Racional Emotiva, que necesitan un «saco» nuevo donde meterse.

Esta terapia bebe mucho de la tradición budista, al igual que la Gestalt, y por ende también del Mindfulness. Uno de sus objetivos es conseguir que la persona esté en el aquí y en el ahora para así poder reducir el contacto con las emociones, pensativos, etc.; calificados como negativos por parte de la persona.

A medida que más nos alejamos de sentir estos elementos de nuestra persona nos volvemos más rígidos y nos alejamos de nuestras metas. Si se consigue contactar con las sensaciones evitadas se puede conocer mejor el «mapa», como dirían en la PNL, y así poder escoger las mejores alternativas conductuales, cognitivas y emocionales.

No está reconocido, pero en algunas cosas también se conecta con la terapia Gestalt, no hay más que leer Veinticinco años de la Gestalt o Terapia Gestalt. Posiblemente los puntos comunes deriven de su perspectiva espiritual y la visión de que la persona hace renuncias durante su vida, a lo que Fritz Perls llamará hacer agujeros en su personalidad y la ACT (por sus siglas en inglés) alejarse de sus metas.

¿Tienes interés en conocer más esta corriente? No te preocupes, aquí te presento algunos libros que te pueden ayudar:

Espero que os guste y ya me comentaréis que os han parecido los libros psicofans!

Albert Bandura (1925 – 2021) el revolucionario conductista

Bandura

Albert Bandura es un psicólogo muy famoso por demostrar que en el aprendizaje el medio social en el que nos encontramos nos influye muy significativamente.

Modelo teórico

Este autor comenzó en el modelo cognitivo conductual de manera muy estricta, pero comenzó a observar que lo social tiene una gran influencia en la persona. Quizás esto te sea muy obvio, pero para esta corriente solamente lo objetivable es lo único válido. Es decir, un estímulo concreto o un pensamiento descrito e identificado actúan como una ficha de dominó que le da fuerza a la siguiente. 

Sin embargo, Bandura comenzó a observar que hay aspectos que rodean a la persona, pero que quizás no sean al 100% objetivables. Esto es la gran revolución del autor. Demostró de manera experimental que la sociedad afecta de manera clara a cualquier persona, en especial a las y los más pequeños

Concepto de autoeficacia de Bandura

Este término hace referencia a la percepción que tiene la persona de sí misma para poder hacer algo. No solamente es la confianza en una misma, sino son el conjunto de datos objetivos y subjetivos, ¡otro elemento de su revolución!, respecto a una teoría. 

Sus estudios podrían revolucionar la educación formal, ya que demostraron que si se enseña de maneras concretas a hacer una tarea a una persona ignorante al 100% respecto a ella su capacidad para poder ejecutarla aumenta enormemente. Es decir, si nos enseñan a hacer la tarea de manera concreta nos aumenta la sensación de poder ejecutar la tarea en concreto y así es más fácil tener éxito.

Aprendizaje vicario

Bandura acuñó este término para demostrar la importancia sobre las conductas que observamos. Si en nuestro entorno hay mucha violencia es muy probable que tendamos a ejecutar conductas violentas para poder llegar a nuestros objetivos. Lo mismo sucede al contrario, claro está. 

Albert Bandura, hizo una gran herida en la sociedad americana, ya que demostró que observar programas con alta cantidad de violencia aumentaba  en gran medida las conductas violentas de las personas. 

Sin embargo, Bandura, también demostró que esto es reversible, si se le inmersa en un medio con distintas conductas a la persona. Esto también lo explica Boris Cyrulnik a la hora de apostar por ofrecer a los niños y a las niñas la posibilidad de vivir en familias con diferentes estilos de apego

Revolución en su campo

Él no desmiente la importancia de los refuerzos positivos y negativos, solo que a esta visión exclusivamente conductista, le falta una pata, el ambiente o el factor cognitivo.

Gracias a varios experimentos desarrolló la teoría del aprendizaje vicario, por el cual el ser humano aprende por imitación. No hay que caer en el tópico de los bebés, que imitan una conducta y ya está, Bandura demostró que ver series de carácter violento predecía conductas violentas en los y las menores, por lo que hay que tener cuidado con lo que mostramos en la TV a los niños y niñas.

A su vez, desarrolló el término de autoeficacia. Éste hace referencia a la creencia que se tiene sobre si se podrá hacer una conducta o no. «No creo que vaya a aprobar este examen» «Creo que sí que puedo conseguir subir a ese árbol». Estos dos ejemplos muestran, de manera burda, el concepto. Evidente no es mágico, pero ayuda bastante el pensar y tener argumentos para creer que sí que seremos capaces de hacer una cosa u otra. Parecido a lo que nos pasa con las matemáticas.

Sus principales obras son: