¿Qué vale más la teoría o la práctica?

teoría

El famoso psicólogo Kurt Lewin dijo una vez «No hay nada más práctico que una buena teoría». Este importantísimo psicólogo de los fenómenos grupales no dijo esta frase porque sí. Sin lugar a dudas él tenía claro que lo que está sucediendo actualmente no es un buen presagio ni para la ciencia ni para la sociedad en general.

Actualmente hay cada vez más personas que optan por ver vídeos en youtube, que en algunos casos no tienen ninguna validez, para hacerse una idea de lo que saben las personas que se han formado durante años.

Material de autoayuda

Hay multitud de vídeos, libros, charlas, etc.; que se autodenominan como terapéuticas o psicológicas con el apellido de autoayuda. El problema está en que estos materiales no suelen estar contrastados con teorías científicas o son tergiversaciones de diversas corrientes.

Insisto en que es importante saber distinguir la paja del grano y eso no siempre es sencillo. Te recomiendo que leas el post que dedicamos a las fake news de corte científico para que tengas unas pautas claras, sencillas y realistas para poder evitar ser engañada.

¿Por qué prefiero una teoría a la práctica?

Karl Popper afirmaba que una investigación que pueda desbancar a la anterior sería una mejor investigación y por ende así se puede mejorar cualquier teoría. Yo no soy de una opinión tan radical como la del filósofo, pero sí que es verdad que cualquier teoría guía nuestros pasos. En este blog intentamos presentar un espacio en dónde puedas saber qué puede merecer la pena y qué no.

Una teoría es capaz de explicar algunos fenómenos humanos y predecirlos. Es más, son capaces de orientar nuestro trabajo. Sin lugar a dudas, la intuición puede ser una buena aliada dependiendo en qué casos, pero nunca puede ser la herramienta definitiva. Nuestros sentidos nos pueden engañar de maneras distintas y ya sabemos que el lenguaje no verbal no es una herramienta infalible. (Si te interesa este campo, te recomiendo que investigues a Paul Ekman y sus experimentos).

La teoría sin práctica no tiene mucho recorrido, pero una práctica sin teoría es mucho peor. Puedes tener un «gran olfato» en cualquier ámbito, pero si no cuentas con un buen faro que te guíe es muy seguro que te encuentres con las rocas y te hundas. No hay que ir muy lejos, los juicios de Salem, los genocidios nazis basados en la idea de que las personas negras eran menos inteligentes que las blancas, que algunos rasgos físicos son mejores que otros, etc. Actualmente cualquier persona razonable condena todos estos actos bárbaros e injustificables, desde aquí también lo hago por si queda alguna duda; pero en la época en la que sucedieron estos actos hubo muchas personas que esbozaron razonamientos «médicos y biológicos» que justificaban todas las atrocidades.

¿De verdad podemos ser objetivos?

A aquellas personas que declaran tener la objetividad por bandera y no necesitar ninguna teoría, es decir, que su práctica está totalmente justificada, siento decirles que se equivocan. Da igual que lleven años meditando o que incluso sean el mismísimo Dalai – Lama, que la subjetividad es algo intrínseco al ser humano y nadie nos podemos escapar de ella.

Está claro que no existe una teoría perfecta o absoluta, ya que los seres humanos somos imperfectos. Sin embargo, cuando se discuten los resultados y se decide un camino u otro, es más probable que sea más cierto que si se elabora en un espacio cerrado. Una persona ella sola, por muy prudente que quiera ser si no es capaz de contrastar sus ideas con otras nunca podrá elaborar una teoría realmente veraz y útil.

Esto es lo que nos explica Boris Cyrulnik en su libro Escribí soles de noche respecto a la forma de trabajar de Alice Miller cuando decidió aislarse del mundo psicoanalítico. Esta autora tiene apuntes muy interesantes respecto a la importancia de la familia, cómo vivirla, etc.; que se recogen en El cuerpo nunca miente. Esta autora, pudo desarrollar aspectos teóricos muy interesantes a pesar de su ostracismo, ya que tenía un bagaje teórico y laboral muy extenso.

¿Qué pasa con la psicología basada en la experiencia?

Sin lugar a dudas, la psicología es la ciencia dónde más influye la experiencia. Da igual que sea desde la perspectiva cognitivo conductual, en dónde se da mucha importancia a nuestras conductas y también a nuestros pensamientos, pero en definitiva no dejan de ser nuestras experiencias; o la sistémica, que trabaja muy cerca de los roles que hemos tenido en nuestra familia, cómo la hemos vivido, etc.

Ahora os quiero presentar las principales corrientes psicológicas que trabajan con la experiencia.

La terapia Gestalt

La corriente terapéutica desarrollada por Fritz Perls y por Laura Perls es verdad que tiene su base en la experiencia de los pacientes. Los procesos terapéuticos desde esta perspectiva huyen de grandes teorías e intentan desarrollar técnicas para poder mejorar la capacidad de experiencia de la persona.

Sin embargo, Fritz estudió medicina, psicoanálisis y estuvo en varias clases de diversas universidades como oyente.  A su vez, hizo muchos años de procesos psicoanalíticos entre otras muchas cosas. Laura Perls por otra parte, era bailarina profesional, psicóloga y también tenía estudios sobre arte. A su vez, ella también se formó en psicoanálisis y también tuvo varios procesos propios. Con todo esto lo que quiero remarcar es que los fundadores de la corriente que aboga por la experiencia, tenían un gran bagaje teórico y muchas teorías en su mochila de recursos.

Claudio Naranjo, uno de los mayores exponentes de esta corriente en varios puntos del planeta, era psicólogo, médico y se formó en muchísimas disciplinas. A su vez, era un ávido lector, desde medicina tradicional hasta física.

El psicoanálisis

El psicoanálisis siempre ha prestado atención a cómo siente la persona y también como interpreta nuestro inconsciente lo que nos sucede, a nivel fisiológico, emocional y en nuestro entorno. El padre de esta corriente, Sigmund Freud, estudió medicina y se especializó en neurología. A su vez, estudió hipnosis, aunque luego la abandonó y también aprendió castellano por el placer de leer Don Quijote de la Mancha.

Una vez más, esta célebre figura de la historia de la psicología, necesitó de muchas teorías, que fue continuamente renovando, para poder describir aspectos subjetivos y poder entender también lo que a él le sucedía.

La escuela de la gestalt

Seguramente, habrás visto la famosa imagen en la que se puede ver una copa, o dos mujeres. Sino, puedes jugar a ver qué ves y que no.

Seguramente, se podrían sacar muchas conclusiones basadas en la práctica de la visión de esta imagen. Sin embargo, detrás de estas imágenes hay una gran cantidad de teoría, sobre todo desde el punto de vista neuropsicológico.

Conclusión

En definitiva, no se puede pretender hacer nada práctico sin entender la parte teórica que lo sustenta. Si quieres recorrer ese camino, es muy probable que te des de bruces muchas veces con varios muros y en el peor de los casos puedas hacer alguna barbaridad.

Un buen ejemplo es lo mal que acabó Wilhelm Reich y su teoría del orgón. Pseudociencia que le llevó a ser juzgado como estafador en Estados Unidos y a morir en la cárcel con su salud mental terriblemente deteriorada.

¡Hoy hablamos sobre la terapia Gestalt!

terapia gestalt

Sobre la creación de Fritz y Laura Perls, la terapia Gestalt, se han escrito ríos de tinta, los más interesantes son los empezados por Pedro de Casso, su último libro es una joya. Sin embargo, en este caso hemos querido resumir todo lo que se ha escrito y dicho sobre esta terapia de manera muy breve en un podcast. Como es breve hay algunos aspectos que no tocamos, pero así dejamos material para futuros posts y podcasts.

Sé que te interesa escucharlo, así que lo puedes hacer ya en Ivoox, Spotify, Itunes o en Youtube.

 

El potencial oculto en la Gestalt de Fritz Perls

potencial

En este caso vamos a hablar del libro que escribió antes de fallecer, que ha sido un regalazo de la editorial Kairós. Antes ya hablamos de una obra de Fritz Perls, ¿os acordáis?. En este caso vamos a hablar del potencial que tiene la forma de trabajar del padre de esta terapia, bastante distinto de la que nos contó su discípulo.

Hablar de Pedro de Casso es mencionar a uno de los mejores estudiosos de la figura y de la obra de Fritz Perls, un verdadero maestro de su potencial. Una obra imprescindible para cualquier persona que esté aprendiendo sobre Terapia Gestalt. Sin embargo, al igual que la liosa prosa de Fritz Perls, también este libro lo ha heredado.

Aspectos positivos…

El libro hace una maravillosísima introducción a toda la obra de Fritz Perls. A lo largo del libro el autor nos va a ir desgranando todos los aspectos teóricos de la Terapia Gestalt. A diferencia de lo que dice Claudio Naranjo, esta corriente sí que tiene teoría, no hay más que ver a Laura Perls.

Hay pocos libros que consigan mezclar neurospsicología y el humanismo. Los últimos descubrimientos parecen otorgar cada vez más apoyo al concepto del awareness, pilar fundamental de esta corriente. En la actualidad, la psicología cognitivo conductual bebe cada vez más de este pilar, no hay más que ver las terapias de tercera generación.

Pedro de Casso, consigue romper con la idea de que solo la experiencia es lo que vale. Es más, Fritz y Laura Perls en varias ocasiones explican que no todo lo que sentimos es verdad, como bien se explica en este libro. El objetivo del proceso terapéutico es conseguir diferenciar aquello que es fruto de nuestros mecanismos de defensa y lo que es real.

Aspectos negativos…

Al principio decíamos que la forma de escribir de Fritz Perls era muy liosa, muy distinta a la que podemos encontrar en la obra de Sigmund Freud, lo digo por experiencia. A la hora de explicar su obra, el autor sigue su metodología. Dicho de manera más clara, es muy lioso seguir el hilo de su prosa y cuando lo consigues, ves que los conceptos se repiten una y otra vez.

El libro me dio una gran decepción, una gran retahíla de argumentos a favor del eneagrama, de la meditación de cuarto camino y del proceso Hoffman. Reducir la personalidad a nueve rasgos es muy complicado y sobretodo, que nadie ha conseguido demostrar qué tenga algo de veracidad. A su vez, el proceso Hoffman está basado en una «forma de trabajo» de un sastre que era vidente… ¿muy bien no suena no?

Antes decíamos que hace una gran relación con la neuropsicología, pero hasta que llega a explicar la relación existente entre la Terapia Gestalt y los nuevos descubrimientos, recorre el camino desde la formación del universo hasta cómo se ha ido desarrollando el cerebro. Es muy interesante, pero se hacen muy pesado y denso.

Valoración final…

Si estás estudiando la Terapia Gestalt o ya eres un consagrado terapeuta, creo que esta obra va a complementar muy bien a lo que escribió Francisco Peñarrubia o Albert Rams. Es imprescindible entender bien la obra de Fritz Perls para poder saber cómo se trabaja de verdad en esta corriente. A su vez, una vez más se podrá dar cuenta de que el psicoanálisis y la gestalt tienen muchos más puntos en común de lo que se quiere admitir.

Hay que tener cuidado, ya que en este río se han colado muchos afluentes confusos. Afluentes que apoyan cosas muy extrañas y cercanas a conceptos tan peligrosos como: psicomagia. Evidentemente no tengo la verdad absoluta y mucho menos conozco todos los secretos del universo, mas no creo que todo sea controlable, como se propone en el libro. Para eso prefiero recurrir a Rafael Pardo y su excelente obra. Este autor tan moderno, nos recuerda, entre otras muchas cosas, que el potencial humano existe, pero hay que tener cuidado.

En definitiva, te animo a adquirirlo, pero ten mucho cuidado con contaminarte con esas opciones tan poco fiables y sobretodo, acientíficas. El mismo Pedro de Casso, demuestra una y otra vez que no hay que confiar en la intuición de una manera loca, hay radica su gran potencial.

Puedes comprarlo aquí.

 

¿Cómo se trabajan los sueños?

Al ser humano siempre le ha preocupado mucho los sueños, no hay más que ver la importancia que se le daban en la cultura clásica. Simgund Freud escribió dos volúmenes sobre el trabajo onírico y sobre cómo se debería trabajar en el psicoanálisis con ellos. Dentro de esta rama, también está la perspectiva de Carl Jung, que está muy relacionada con los arquetipos. También desde la Gestalt se trabajan con nuestra actividad cognitiva nocturna, es más, Fritz Perls desarrolló una técnica muy concreta para trabajarlos. Irvin Yalom alaba su técnica incluso como una de las formas más beneficiosas, puedes leerlo en este libro.

Desde el psicoanálisis

Freud entendía que durante el sueño las defensas psíquicas se relajan y el material inconsciente sube a la conciencia, pero siempre disfrazado. Este disfraz se ve cuando la persona dice que ha visto a una persona con su cuerpo pero con la cara de otra persona totalmente distinta o que en el sueño sabía que estaba en su casa, pero no reconocía nada de ella. Esto no significa que la persona esté loca, al contrario, es un síntoma de buena salud mental, ya que tiene las suficientes defensas para que los contenidos no salgan 100% puros.

Cuando el paciente le relata el sueño al analista, éste o ésta tiene la oportunidad de conocer más a fondo los procesos inconscientes de su paciente, ya que en ese sueño se está jugando una pugna entre lo deseado y lo prohibido, por ejemplo. A su vez, gracias a la asociación libre, el sueño quizás le lleve a recordar elementos reprimidos de su persona, etc. También pueden ayudar a la persona a terminar su análisis, gracias a una fuerte catarsis por ejemplo. Esta técnica ha sido muy utilizada por Claudio Naranjo, entre otros.

Desde la perspectiva jungiana

Carl Jung fue un discípulo e íntimo amigo de Freud hasta que ambos discutieron sobre la naturaleza sexual de la psique. Carl Jung entendía que los sueños no tenían tanto que ver con contenido pulsional, sino con la expresión de los arquetipos alojados en el inconsciente colectivo.  Este inconsciente es distinto al del psicoanálisis tradicional y se acerca más a lo que entendía por inconsciente Jacob Levy Moreno, el padre del psicodrama, ya que se refiere a que todos los seres humanos tenemos elementos básicos y comunes. Es la explicación que él ofrece a que culturas sin conocerse tengan cuentos de hadas parecidos o la medicina tradicional china se pueda parecer tanto a la ayurdeva.

En este caso, el trabajo con sueños consistiría en entender qué elementos de la personalidad del o la paciente está reprimiendo o no consiguiendo integrar en su persona, que pasan a convertirse en arquetipos. A esta conclusión llega Jung al analizar los elementos oníricos de sus pacientes, que muchas veces eran aspiraciones que tenían, deseos por cumplir, etc.

Desde la Gestalt

Fritz Perls cuando rompieron con sus orígenes teóricos, también desarrollaron una forma muy especial de trabajar con los sueños. En este caso, el médico austríaco entendió que los sueños eran reflejos delos agujeros de la personalidad del paciente. Estos agujeros hacen referencia a las «heridas» generadas por los introyectos, sobretodo, y proyecciones que impiden que la persona pueda desarrollar todo su potencial.

Según su teoría, expresada en este libro sobretodo, cada elemento del sueño habla de la personalidad de la persona, por lo que tiene que darle voz a todas, siempre en primera persona para que prevalezca el aquí y el ahora. A medida que el paciente consigue entender mejor qué representa cada elemento será capaz de reintegrar ese aspecto rechazado a su persona. Es más Fritz Perls afirmaba que el aspecto que más rechace una persona de su sueño es a su vez el que más dañino.

¿Qué te parecen las distintas formas de trabajar algo tan curioso e interesante como los sueños? ¿En tu día a día de la psicología, trabajas con sueños? si es así ¿cómo lo haces? Te leo en los comentarios👇

Como siempre te dejo algo de bibliografía para que puedas ampliar tus conocimientos

Interpretación de los sueños, un clásico de la psicología.

Mi gestalt: El potencial oculto en la Gestalt de Fritz Perls, un libro que estoy leyendo ahora que me regaló Kairós de Pedro Casso, que hace una introducción a la obra de Perls de 10!

Recuerdos, sueños, pensamientos.

¿Cuáles son las fases de un grupo?

Hemos hablado anteriormente de la terapia grupal y de teóricos de los grupos, como Kurt Lewin o Irvin Yalom. Sin embargo, también Carl Rogers, aquí puedes escuchar la reseña, también tiene un libro dónde analiza cómo evolucionan los grupos y también Francisco Peñarrubia.

Sin embargo, ¿cuáles son las fases de un grupo? Pues la verdad es que hay bastante controversia en este punto. Si preguntamos a la Gestalt, Fritz Perls no tendría ni idea de qué decir, porque a él le importaba poco cómo evolucionasen los grupos, como puedes leer en este libro. Sin embargo, en este libro se plantea el siguiente esquema, de manera muy breve, el siguiente esquema:

  • Orientación: Las personas llegan «torpes» al grupo y tienen que conocerse, todas las esperanzas están la persona que dirige el grupo
  • Conflicto: Comienzan los roces entre las personas, puede deberse a que el líder del grupo no satisface los deseos de las personas participantes y/o por las diferencias entre los y las participantes.
  • Cohesión: Finalmente se consiguen encontrar puntos de apoyo y comienza el duelo del grupo, pero qué rabia da ver que el terapeuta no se apena o se echa a llorar por nuestra partida, ¿no?

Carl Rogers describe así las fases por las que pasa un grupo de encuentro, que a pesar de ser algo distinto, vale también, que si quieres obtener un resumen muy completo del libro, pulsa aquí.

  1. Etapa de rodeos: en este caso las personas se asustan al saber que tienen toda la libertad para hablar de lo que quieran, por lo que tienen conversaciones banales y políticamente correctas, mierda de gallina que diría Fritz Perls.
  2. Resistencia a la expresión o exploración personal: Durante la primera fase, siempre hay alguna persona que se abre un poco más y decide compartir algo de carácter personal. En estos casos hay personas que se animan a abrirse al grupo, mas hay otras personas que prefieren retrotraerse. Todo depende del mecanismo de defensa de cada persona.
  3. Descripción de sentimientos del pasado: Se habla de emociones supuestamente presentes en el pasado, pero la verdad es que ese relato está enmarcado en el aquí y en el ahora.
  4. Expresión de sentimientos negativos: Cuando se consigue hablar desde el presente, normalmente los primeros sentimientos siempre suelen ser negativos.
  5. Expresión y exploración de material personalmente significativo: Este momento es en el que una persona muestra una parte muy íntima de su ser, tan secreta y delicada, que puede haber personas que se revelen ante semejante anuncio desde la ira o el rechazo.
  6. Expresión de sentimientos inmediatos dentro del grupo: En este momento las personas son capaces de expresar lo que sienten hacia las otras personas en el mismo momento en el que lo sienten, tanto lo positivo como lo negativo.
  7. Desarrollo en el grupo la capacidad de aliviar el dolor ajeno: En todos los grupos siempre hay una persona que es capaz de atender de una manera excelente a otra persona del grupo y poder acompañarle en su dolor. Quizás parezca esto demasiado fantástico, pero suelen ser los personajes sanadores de los videojuegos o de las películas fantásticas, pasan desapercibidos, pero son vitales.
  8. Aceptación del sí mismo y comienzo del cambio: No podemos sanar si no nos aceptamos a nosotros mismos, es paradójico, pero hay que asumir nuestras luces y sombras, como Rafael Pardo nos demuestra en su libro.
  9. Resquebrajamiento de las fachadas: En esta fase el grupo se vuelve bastante intolerante con las personas que no se abren un poco más o siguen portando una gran máscara. Lo viven como algo desleal o irrespetuoso para con el resto.
  10. El individuo recibe feedback: Las personas comienzan a ver que los Otros no perciben de la misma manera la forma cuidada de hablar o los grandes gestos de amor por parte del resto. Hablamos de un ajuste de realidad o desde el psicoanálisis, de la caída de los ideales.
  11. Enfrentamiento: No hay mucho que comentar, ¡arriba los conflictos!
  12. La relación asistencial fuera del grupo: Una regla básica de la terapia grupal es que no haya relaciones fuera del mismo, pero esto normalmente no se cumple. Sin embargo, todo lo que pase fuera del grupo se tiene que contar dentro del mismo otra vez, pero en el transcurso de este «saltarse la norma» normalmente las personas se cuidan entre sí de maneras variadas y muy saludables.
  13. El encuentro básico: En esta fase las personas son capaces de conectar a niveles emocionales muy profundos. Vuelve a haber un evento muy dramático en el discurso de la persona, pero el resto del grupo se deja tocar por estas palabras y son capaces de responder en consecuencia.
  14. Expresión de sentimientos positivos y acercamiento mutuo: Debido a esta última fase, el grupo se vuelve más unido, más cuidadoso con el resto y también más atento a las necesidades del resto de integrantes.
  15. Cambios de conducta en el grupo: Las personas son mucho más naturales y son capaces de interactuar entre ellos y ellas de una manera más sincera y libre.

Seguramente habrá muchos más teóricos que hablen sobre el grupo, pero yo he escogido las que más me han llegado e interesado en mi formación. ¿Conoces más? Te animo a que las compartas en los comentarios.

Como siempre, te dejo algo de bibliografía:

Guía breve de psicoterapia de grupo, de Irvin Yalom.

Grupos de encuentro, de Carl Rogers.

Círculo y centro, de Francisco Peñarrubia.

Mecanismos de defensa, ¿qué son?

Cualquier persona conoce a Sigmund Freud y seguramente también al psicoanálisis, mas ¿los mecanismos de defensa? Estos no son tan conocidos, pero son muy útiles y muy importantes. A pesar de que fue el tío abuelo de Joseph Knobel Freud quién los descubrió  y habló sobre ellos, fue Anna Freud quién más los desarrolló, es más les dedicó un libro.

No solamente el psicoanálisis se ha encargado de estudiar los mecanismos de defensa, también Fritz Perls encontró varios. Willhelm Reich también habló de algo parecido, aunque lo definió como coraza muscular, concepto que perpetuó Alexander Lowen.

Basta ya de tanta introducción y vamos al meollo de la cuestión, ¿qué son y para qué sirven los mecanismos de defensa?

Utilidad

Ante cualquier adversidad, sea del tipo que sea, todas las personas tenemos una forma particular de funcionar. Hay personas que se vuelven muy racionales, otras se echan a llorar o incluso hay a quiénes parece que no les afecta absolutamente nada.

Estas distintas reacciones emocionales hablan de nuestros mecanismos de defensa. De una manera más concreta, se puede hablar de los siguientes:

Psicoanálisis
  • Sublimación: Viene a ser una transformación de un sentimiento muy negativo en algo positivo. Estoy terriblemente enfadado y me encantaría matar a mi vecino, pero soy capaz de dirigir ese sentimiento en una teoría científica sobre la agresión o hacer una obra de arte.
  • Desplazamiento: Este es muy clásico. Tengo un sentimiento de tristeza por haber suspendido un examen y sueño que es mi perro el que llora desconsoladamente.
  • Proyección: Un sentimiento que yo tengo y no soy capaz de gestionarlo lo pongo en otra persona y se lo atribuyo, el clásico: «¡PERO SI YO NO ESTOY ENFADADO! ¡ERES TÚ QUIÉN ME HABLA MAL!» y la otra pobre persona solamente le ha saludado.
  • Represión: Este es muy habitual en el habla coloquial. Quiere decir que parte de los recuerdos, emociones, sentimientos, etc.; se guardan en el inconsciente, ya que son inmanejables, son como cuchillas muy afiladas que hay que trabajar con cuidado. Esto se suele ver muy fácil cuando a una persona se le pregunta por una experiencia cuando tenía 15 años, por ejemplo, y la ha transformado o no le suena de nada.
Gestalt
  • Introyección: (este es exclusivamente gestáltico) Tomar un mensaje del exterior como una verdad inmutable sobre nosotros o nosotras mismas. Este suele darse mucho en la infancia con las frases «inocentes» de los progenitores, como cuando dicen «mira que eres tonta ee…» si se repiten muchas veces lo más probable es que nos lo creamos y actuemos como tal. Laura Perls afirmaba que también puede pasar lo mismo en el análisis con algunas interpretaciones en este libro.
  • Confluencia: lo que ahora se llaman relaciones tóxicas. Dos personas entran en una relación excesivamente simbiótica y no son capaces de salir de ella. Este mecanismo de defensa, en el que uno se pierde en el otro, suele ser habitual en los primeros tiempos de la pareja, que es sano, pero que si se dilata en el tiempo es insostenible. No pueden crecer de manera individual.
  • Retroflexión: Este mecanismo de defensa es algo muy curioso. Una emoción o acción dirigida a otra persona la volvemos contra nosotros mismos. Dicho así parece estúpido, pero espero que en este ejemplo se entienda mejor. Tenemos un conflicto con un compañero de trabajo y queremos avisar a la persona superior de sus malas acciones, pero tenemos el mandado, el introyecto, de que hay que ser leal. En vez de avisar de sus malas acciones, de una manera u otra hacemos que nuestro superior vea nuestros fallos y nos eche la bronca a nosotros.
  • Deflexión: Este mecanismo de defensa lo describió muy bien Esopo con la fábula de la Zorra y las uvas. Es decir, ante algo que nos interesa mucho, pero vemos que no podemos alcanzarlo o nos costaría mucho esfuerzo tomamos la actitud de que no es tan interesante o que en realidad no nos hacía tanta ilusión, en vez de admitir que nos da mucha rabia

Hay muchos más mecanismos de defensa, os dejo algo de bibliografía que os puede resultar interesantes para expandir conocimientos:

Resumen de la semana

Esta semana hemos hablado de dos autores muy importantes para la historia de la psicología.

Carl Jung

Este autor fue un psicoanalista muy importante para abrir esta psicoterapia en EEUU. Fue un gran amigo de Sigmund Freud al igual que Wilhelm Reich. En un momento tuvieron un gran distanciamiento en torno al origen de los traumas, parecidas a las que tuvo Alice Miller.

Fritz Perls

Hemos hablado del padre de la terapia gestalt, cuya madre fue Laura Perls. Si queréis aprender más sobre esta terapia hay muchas opciones, Claudio Naranjo, Albert Rams, Francisco Peñarrubia o Adriana Schnake. En este libro podéis leer la intervención directa del autor.

Fritz Perls

Hemos hablado varias veces de la Terapia Gestalt y de refilón de su creado en este libro y sobre su mujer, Laura Perls, la madre de la Gestalt. Este autor además de ser el padre de esta corriente, también fue el maestro de Claudio Naranjo. En la actualidad sigue esta corriente de la mano de grandes autores como Francisco Peñarrubia, Albert Rams o Adriana Schnacke.

Este autor en sus inicios fue psicoanalista, aunque en un congreso tuvo un gran enfrentamiento con Freud, tanto que cambió el nombre de su libro. Hasta ese entonces, Fritz Perls pasó por muchos psicoanalistas, ¡Karen Horney, fue una de ellas!

Este autor nació en 1893, por lo que le tocó ir a la 2ª Guerra Mundial. Fue en calidad de médico, puesto que estudió medicina y se especializó en psiquiatría. Se quedó tan estupefacto ante la barbarie, que decidió cambiar radicalmente su forma de entender el mundo. Se mudó a Sudáfrica, dónde fundó un instituto de psicoanálisis. Después se mudó a EEUU, dejando a Laura y a sus hijos, quiénes se unieron más tarde.

Este autor dio un salto en la forma de entender la psicología, el famoso aquí y ahora del budismo, que el mindfulness y la terapia de aceptación y compromiso hace tanta gala, viene de aquí. Partes de su teoría tienen bastantes similitudes con Lacan, sobretodo hacerse cargo de la responsabilidad.

Después de esta breve presentación tan importante, la PNL se fijó en este autor para desarrollar su teoría, os dejo alguno de sus libros.

¿Cómo traba Fritz Perls? En este libro te lo cuenta él mismo

Perls

Fritz Perls es el padre de la psicoterapia Gestalt. Pedro de Casso nos dejó un análisis del legado de Perls. Sin embargo, en esta ocasión presentamos una reseña de un libro maravilloso y el mejor complemento de ese libro. ¡Una obra en la que podremos leer directamente a Perls trabajando!

Si te gusta la terapia gestalt, entonces este es tu libro. De manera clara, concisa y asequible puedes conocer con detalle cómo se trabaja en esta corriente psicológica. Patricia Baumgardner fue una reputada discípula de Fritz Perls, convivió con él en sus últimos días a diferencia de Claudio Naranjo, quién se convirtió en uno de sus sucesores, además de ser su secretario personal, antes de que Perls emigrase a Canadá. 

Aspectos positivos…

EL libro es uno de los que más me han gustado sobre terapia Gestalt, más incluso que el escrito por Claudio Naranjo. Es verdad que no habla sobre la historia de la terapia, pero sí que plantea sus bases teóricas más importantes y sobretodo que hace hincapié en cómo se ha de trabajar. Si te sigue interesando indagar más en este aspecto, te invito a que leas la obra de Laura Perls, Viviendo en la frontera. Nos plantea una visión más ampliada y con otros matices sobre esta corriente. 

Es muy sencillo de leer, lo sé, lo he repetido varias veces, pero no es sencillo encontrar libros sobre terapia psicológica que sean asequibles. Es verdad que hay que saber un poco de psicoanálisis, no en demasía, y conocer la terminología básica de la psicología. Perls a diferencia de Freud, tiene un lenguaje muy directo y poco cuidado, por lo que facilita su lectura. 

Es el único libro que yo conozca, que tiene transcripciones literales de las sesiones llevadas a cabo por Fritz Perls. Es un gusto poder ver cómo trabaja y escuchar sus explicaciones. Sin embargo, es importante recordar que él tenía un bagaje teórico, académico y muchísimos años de análisis a sus espaldas. No podemos imitarle a lo loco, ya que él hacía lo que hacía por una razón concreta. 

Aspectos negativos…

Un aspecto que he echado en falta del libro es que no se mencionase a Laura Perls, ni tampoco su forma de trabajar. Es verdad que Patricia no la conoció, pero podría haber leído algún trabajo suyo.

El final del libro puede ser un poco pesado, puesto que son las transcripciones literales de varias sesiones. Yo no las leí todas al completo, leí las que más me interesaron.

Lo adelantaba antes, no relata nada sobre la historia de Fritz Perls o de la terapia gestalt, aunque para eso es verdad, que hay otros libros. Como por ejemplo Veinticinco años de la gestalt o Terapia Gestalt: La vía del vacío fértil.

Valoración final…

Si estás en una formación de terapia gestalt, eres terapeuta o si tienes interés en esta corriente, te recomiendo encarecidamente este libro. Se presenta a un Fritz Perls más evolucionado y no tan instaurado en la expresión emocional, como puede ser más el psicodrama.

Es verdad que al libro le faltan algunos detalles, la historia de la psicoterapia o los trabajos de Laura, pero a parte de eso es una muy buena inversión. Es una verdadera pena que siempre la olviden, porque sus escritos son realmente interesantes e importantes. 

Si tienes interés en la terapia gestalt, te recomiendo que leas también lo escrito por Albert Rams, por ejemplo Veinticinco años de la gestalt, o por Francisco Peñarrubia, La relación hurtada, ¡muy recomendable!

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