La crianza ese gran lío… ¿todo vale?

Hace poco leí un artículo muy interesante del diario Público sobre la paternidad en referencia a algunas declaraciones de algunas personas famosas. En este post, quiero hablar sobre algunos aspectos de la crianza que comentan en ese interesante artículo que creo que son importantes para el correcto desarrollo de nuestra descendencia.

Nace el bebé… ¿Qué es importante?

Boris Cyrulnik avisa de un hecho muy importante, el progenitor que no está gestando al bebé tiene 8 meses desde su nacimiento para poder ser parte del mundo psicológico del bebé. Poder meterse en su mundo emocional no es algo tan sencillo como parece. El primer paso es que la madre gestante tenga sentimientos amorosos hacia la otra persona. Quizás parezca algo obvio, pero hay algunas parejas que tienen hijos sin quererse y este hecho es crucial para la correcta o incorrecta crianza. 

Winnicott nos recuerda que quién no haya parido tiene una función importantísima, fomentar la sensación de seguridad y de tranquilidad para la madre y el bebé. Esto se hace desde, acariciar a la madre y  al bebé mientras está lactando, recordar a la madre que ella tiene también sus necesidades propias, como ducharse, alimentarse, dormir, etc.; es decir, hay que ser un solucionador de problemas para esa dupla madre – hijo hijo-madre.

Si consigues hacer esto, vas a ayudar a construir una gran base segura sobre la que podrá caminar ese bebé y el día del mañana podrá tener una mejor salud mental y también poder disfrutar más de la vida.

Cambiar los pañales y la crianza ¿De verdad es importante?

Sigmund Freud ya nos explicó en su día lo importante que es que los padres admiren las heces de sus hijos e hijas para poder facilitar el paso de la etapa psicosexual anal. Poder cambiar los pañales, por estúpido que parezca, te va a permitir profundizar el vínculo con el bebé y mejorar la crianza.

En el artículo del que antes hablábamos, se habla de dejar que otra persona sea quién haga esas tareas «desagradables» y esto lo que conllevará es que el vínculo paterno o materno -filial se vea muy reducida o incluso destruido. Si crees que esto es una tontería o que no tiene sentido, dedica un poco de tiempo a alabar los excrementos de tu bebé y verás como su cara cambia radicalmente.

Saber los nombres de compañeros

Si recuerdas cuando hablamos del libro las Siete reglas de oro para vivir en pareja, era importante saber los nombres de las personas importantes de tu pareja para poder demostrar que además de que le prestas atención también podrás tener más elementos para poder saber más de su mundo emocional.

Lo mismo pasa cuando queremos ser una parte significativa de la crianza de nuestros hijos e hijas. Saber cómo se llaman sus docentes, el curso o incluso saber el nombre de la persona responsable de la extraescolar que haga, permite demostrar que el padre o la madre se interesa por el mundo de ese niño. Esto, además de facilitar la comunicación en casa, va a conseguir también prevenir situaciones complejas como el bullying o el ciberbullying

En conclusión ¿Cómo podemos acertar en la crianza?

Cuanto más podamos saber del mundo de nuestras hijas o hijos, desde cómo eran sus heces hasta cómo se llaman la persona que le cuida en el autobús de vuelta a casa, podremos mejorar la vida de nuestros hijos e hijas. No hay que ser un lumbreras para darse cuenta de esto, pero muchas veces se nos olvida.

Jugar en el parque con ella o él vestido de traje es aceptable, pero aún mejor para la crianza de nuestro pequeño es que te puedas quitar la corbata y la chaqueta. Poder poner menos distancia entre tú y tu hija va a permitiros tener un vínculo mucho más profundo y sano.

Bibliografía interesante…

Te dejo algunos libros que te pueden resultar interesantes que te pueden orientar en la crianza de tus hijos e hijas.

Psicoanálisis de los cuentos de hadas, ya es un clásico de este blog, mas me sigue encantando cada día más. Si te interesa comprarlo, puedes hacerlo aquí.

El amor que nos cura, un precioso libro de Boris Cyrulnik que nos demuestra lo importante que puede resultar ser un buen vínculo de amor tanto en la crianza infantil como en la vida adulta. Si te interesa comprarlo, puedes hacerlo aquí.

Cuando un niño se da muerte, otro libro del autor anterior. Es verdad que es un tema muy duro y de difícil gestión, pero es importante recordar de que en la infancia también hay suicidios y algunas veces se pueden prevenir desde el nacimiento. Si te interesa comprarlo, puedes hacerlo aquí.

(El último de Boris Cyrulnik lo prometo), Bajo el signo del vínculo: Una historia natural del apego, una pequeña revisión sobre las obras de John Bowlby y Mary Ainsworth incluyendo algunos datos también de la neuropsicología. Si te interesa, puedes compararlo aquí.

El secreto del hijo, del psicoanalista Massimo Recalcati, es una obra importantísima para poder entender cómo están cambiando las cosas entre los padres y los hijos. La caída de ese padre autoritario y recto casi sin compasión ha dado paso a otra figura, que no tampoco es óptima. Si te interesa, puedes comprarlo aquí.

Ideas para padres en apuros, de Joseph Knobel Freud, es un libro muy sencillo de leer, que incluso puedes leer por capítulos sueltos. Te dará pistas concretas para poder mejorar la crianza y no morir en el intento. Si te interesa, puedes comprarlo aquí.

La relación hurtada, del famoso gestaltista Francisco Peñarrubia, nos dirige la mirada también a las heridas que deja la ausencia paterna en la vida de los hijos. Quizás sea el libro para todos esos padres que creen que no saber datos relevantes de la vida de sus hijos no es importante. Si te interesa comprarlo, puedes hacerlo aquí.

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