¿El amor y el cerebro tendrán algo que ver?

Hoy 14 de febrero se celebra San Valentín, la exaltación del amor en todo tipo de parejas. Muchas veces pensamos  que el amor solo es cuestión de sentimientos y que la razón no opera en este reino. Sin embargo, gracias al regalazo de Gedisa vamos a poder ver que la razón sí que tiene un lugar en el amor.

La autora de «Haz bailar a tu cerebro«, Lucy Vincent, una neuróloga de gran prestigio y una famosa divulgadora francesa nos trae una explicación del proceso del amor desde el punto de vista de nuestro cerebro. Una vez más, se nos demuestra que el cuerpo y el cerebro tienen una comunicación mayor de lo que pensamos.

Antes de comenzar a ver los puntos positivos y negativos he de decir que el libro es una joya. Fácil de leer, interesante e importante para entender por qué los celos son importantes por ejemplo.  No te asustes por que tenga algo que ver con el cerebro, de verdad que el lenguaje es sencillo y llano. Si te asusta mucho, te invito a que escuches este podcast para perderle el miedo.

Aspectos positivos…

Hemos adelantado un poco el primer comentario, pero el lenguaje es sencillo y fácil de entender. No hace falta que tengas ningún estudio previo sobre química, biología, psicología, etc. Te animo a que lo leas con la mente abierta, ya que en varios momentos te sorprenderá mucho lo que leas y quizás querrás dejarlo a un lado. 

Rescata la importancia de algunos aspectos del amor romántico. Es verdad que el feminismo lo ha criticado mucho y muchas veces con razón, ya que en el nombre del amor se han hecho auténticas barbaridades. Aunque si te acercas a la obra de GottmanSiete reglas de oro para vivir en pareja, entenderás que el miedo a perder a tu persona amada es normal y en ciertos niveles necesario. Nadie quiere perder algo que es importante para ella o él, es bastante lógico, ¿no?

Un concepto tan clásico del estado de enamoramiento como la dependencia, la autora nos demostrará que tiene sus raíces en la biología y en la adaptación. Es más, la elección de la pareja, al igual que defendió Freud, no es tan casual como parece. Parece que es necesario olernos para poder encontrar a la pareja adecuada, ¿curioso, no? Es más, esa idea de que los opuestos se atraen, quizás solo sea aplicable a la física y no al amor…

Esta idea la defiende también Boris Cyrulnik en su libro, «BAJO EL SIGNO DEL VINCULO: UNA HISTORIA NATURAL DEL APEGO» cuando afirma y demuestra que la tendencia de las personas es a juntarse con las que viven en sus barrios o pueblos. Es decir, buscamos a personas que culturalmente y posiblemente genéticamente más similares a nosotros y nosotras que buscar la pareja en un país distinto.

Aspectos negativos…

Es una pena que se haya tardado casi 20 años en traducir, editar, publicar, etc.; esta joya de libro. La obra cuenta con muchísimas referencias, ¡cómo todo buen libro científico!, aunque claro todas ellas son de finales del siglo pasado o de principios del actual. Seguramente si saliese una obra más reciente, las referencias serían más actuales y por ende tendríamos una información mucho más contrastada. Esto no quiere decir que la que ofrece no sea de calidad, pero seguramente tendríamos muchos más detalles.

No entiendo por qué todo el enfoque que da es en base a las parejas heterosexuales. Seguramente será por la naturaleza de la muestra, pero en ningún momento menciona la naturaleza de las parejas homesexuales o que pasa con las personas que no tienen olfato o aquellas que son asexuales. No sé si en estos casos no se aplican las hipótesis planteadas en el libro o si no se ha estudiado dichas parejas.

Como en el anterior libro, no muestra si la naturaleza de sus resultados son estadísticamente significativos o explica qué es un correlación. Esto puede llevar a varias confusiones, ya que la naturaleza de los resultados es muy importante. 

Otro aspecto importante es que la autora tiene una visión muy darwinista de la realidad. Esta visión es verdad que en muchos casos obvia los factores culturales, psicológicos e individuales de la persona. Al principio del libro la autora hace gala de la importancia de atender a la genética, mas en algunos momentos parece que es a lo único que hay que atender. Es importante entender que ni todo es genético ni social, sino una mezcla de ambas.

Valoración final…

El libro es una joya necesaria para poder entender que el amor ni es una flecha aleatoria de cupido, ni tampoco un proceso totalmente racional. En este libro verás que la elección de pareja es muy importante. Quizás actualmente el vínculo no sea tan sólido, pero la importancia de estos sigue siendo vital.

El libro tiene un problema de base y es que tiene un enfoque excesivamente darwinista, que en algunos casos puede explicar muy bien alguna conducta humana, pero en otros casos no dejan de ser hipótesis que se plantean como verdades. Si estás acostumbrado a leer solamente psicología este libro, te va a permitir abrirte a un nuevo mundo. 

Es verdad que el enfoque es bastante distinto al que yo suelo leer, pero me ha resultado muy instructivo y me ha permitido ampliar conocimientos previos. Si te gusta la psicología positiva, seguramente este libro te va a dar las herramientas necesarias para poder completar y diferenciar entre datos baldíos y los útiles.

En cualquier caso, te recomiendo enormemente poder adquirir el libro para poder entender mejor el proceso que has sufrido, sufres o sufrirás al enamorarte de cualquier persona. Si te interesa, cómpralo aquí.

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