¿Cuándo cortar con mi pareja?

En el año 2003 se publicó en castellano la icónica obra de Zygmunt Bauman Amor líquido. Era la primera vez que se teorizaba sobre la fragilidad de nuestras relaciones de pareja y el gran número de éstas que optan por cortar. Uno de los muchos factores a tener en cuenta es la cantidad de parejas que se tienen y luego las que optan por cortar o romper. 

Hoy no vamos a hablar sobre este libro, sino que vamos a llevar la atención a cuándo es mejor que una pareja deje de serlo, sea por decisión unilateral de una de las partes o por ambas o por todas ellas.

Antes de seguir…

Antes de comenzar a hablar sobre las distintos factores a tener en cuenta antes de romper la relación, me parece importante poder algunos matices.

Si te encuentras en una relación de maltrato, te recomiendo que puedas denunciarlo cuanto antes y que puedas aislarte de la persona agresora. Este post está dirigido hacia momentos de «crisis» en las parejas, pero cuando hay ausencia de todo maltrato.

En principio, el post estará más dirigido hacia las parejas formadas por dos personas solamente. Soy consciente de que hay otras opciones de parejas, pero no conozco tanto ni su naturaleza ni cómo sería la mejor forma para gestionar dicha situación.

Cuando digo «cortar» o romper» me refiero a que la relación no sigue adelante de manera definitiva, aunque en otro momento se pueda reiniciar. No me refiero a ciertos paréntesis que se pueden dar las parejas. Tampoco hablo de las relaciones esporádicas o en las que no hay compromiso. Otra cosa es que sea una relación con compromiso entre las personas y que no sean monógamas. Para esta última puede resultar útil el post, en las demás no sé cuán interesante puede resultar.

Cortar en época de tormenta…

«En tiempo de desolación nunca hacer mudanza, mas estar firme y constante en los propósitos y determinación en que estaba el día antecedente a la tal desolación» es una frase del padre de la orden jesuítica, San Ignacio de Loiola. Me parece que es una frase muy importante a recordar. No es buena idea, ni recomendable cortar con tu pareja en un momento en el que estéis mal o que tú no te encuentres bien (los matices recordad que están arriba).

Es necesario recordar que todas las parejas tienen conflictos. Estos son oportunidades para poder renegociar los acuerdos que tiene la pareja. Es verdad que un motivo habitual para cortar es la incapacidad de poder encontrar acuerdos comunes. Además de la comunicación, que es verdad que es importante, también tenemos que intentar reenamorar a nuestra pareja. No siempre es necesario hacer grandes gestos, puede ser tan sencillo como ir a bailar

Supongamos que a pesar de lo anterior, decides seguir adelante con tu idea. Tienes que tener en cuenta el hecho de que el duelo por la ruptura te va a resultar más complicado.  Ten en cuenta, que en mitad de una tormenta por mucho que grites apenas se oye, lo mismo pasa en mitad de una vorágine de conflictos. Va a resultar muy complicado el que os podáis escuchar mutuamente y poder entender el punto de vista de cada cual.

Es verdad que no es una ciencia exacta el duelo, por lo que las complicaciones y problemas son totalmente personales, depende de la historia de cada cual. Sin embargo, es una apuesta segura que será muy complicado salir con palabras que puedan sanar las heridas si escoges cortar en un momento de gran tensión. En varios momentos dirás cosas que quizás necesiten muchos matices para ser dichas, no serás capaz de escuchar y mucho menos de perdonar y ser perdonado.

Escoger nunca romper…

Otra opción, por extraña que pueda parecer, es procrastinar la decisión eternamente. Una forma muy habitual es el «nos vamos a dar un tiempo» o «somos pareja, pero estamos cada uno por su lado» o la versión más joven el denominado ghosting. Si no sabes lo que significa, es la palabra actual que se utiliza para definir la conducta evitativa de una persona a otra. Tienes una conversación habitual con una persona y, normalmente, después de mantener una relación sexual o conocerse en persona, una de las partes deja de responder a los mensajes e incluso quizás bloquear a la otra en todas las redes sociales.

Esta práctica parece que está siendo muy habitual entre las personas más jóvenes y no deja de ser una forma de escoger no cortar. Hay quiénes teorizan que es por cobardía, otras personas que es una forma de violencia, ya que parece que suele ser más habitual en las relaciones heterosexuales y de hombres a mujeres. Mi opinión es un poco distinta, sobre todo porque los vínculos que forjamos cada vez son más débiles. El contacto a través de las pantallas es muy distinto del de cara a cara.

A su vez, las nuevas formas de criar, parece que tampoco están permitiendo forjar lazos de apego seguro que puedan sostener la frustración y el dolor de tener que romper con alguien. Esto suele ser más típico de los estilos de apegos ansiosos o inseguros. Cada vez se escucha más en consulta a personas jóvenes que están muy enfadadas con sus progenitores, por mil razones distintas, pero en ningún momento se quieren hacer cargo de sus propias decisiones.

Si optas por esta modalidad, sea el ghosting o buscar vericuetos varios para evitar el cortar, ten por seguro que ambas partes vais a tener problemas para poder hacer el duelo. Es verdad que si nunca has querido a la otra persona o no has tenido algún vínculo con ella, es probable que no sufras y no tendrás duelo que hacer, pero sí que demuestra que no te has comportado de una manera bastante irresponsable.

En caso de que sí que tuvieras ese vínculo, el no romper, conlleva que nunca vas a dejar que la herida se cure. Quizás haga una pequeña postilla, pero tan endeble, que la herida seguirá supurando una y otra vez. Lo mismo le pasará a la otra persona, por lo que si sueles usar este método, quizás sea más beneficioso a medio y largo plazo el cortar de manera evidente. 

¿Es todo aceptable para evitar cortar?

Hay quiénes tienen un gran miedo a las consecuencias de romper con otra persona. Es más, hay matrimonios terriblemente desafortunados que perduran por el simple hecho de que lo que se perder. Recuerda lo que he dicho antes, en ningún momento estamos hablando de relaciones con violencia o con grandes dosis de peligro para una de las partes. 

Desde mi punto de vista como psicólogo, es importante reflexionar antes de tomar cualquier decisión y más cuando hablamos de las relaciones humanas. No es necesario que tengas que conocer los mecanismos de defensa de la persona, pero sí es importante que entiendas que las rupturas de pareja, amistad, trabajo, etc.; son parte de la vida.

Si evitas cortar tu relación con varios ámbitos de tu vida, es muy probable que estés repitiendo una forma de evitar el dolor. Sigmund Freud se dio cuenta de que la raíz de muchos de los males de las personas no era otra cosa que seguir repitiendo una forma de actuar una y otra vez lo que en la infancia sentimos que era la mejor solución.

En resumen, si escoges no cortar ningún lazo evitando a la persona lo único que vas a conseguir es hacer daño a la otra persona y a ti misma. Quizás asuste dar cobijo al dolor que conlleva tomar una decisión, pero evitarla siempre lo aumentará.

Algo de bibliografía por si te interesa…

Ya he hablado hace tiempo mucho tiempo de este libro Siete reglas de oro para vivir en pareja. Es un libro muy interesante que se basa en datos científicos de diferente índole para poder entender mejor lo que le sucede a una pareja. Si te interesa, puedes comprarlo aquí.

Si te interesa la obra clásica de Anna FreudEl Yo y los mecanismos de defensapuedes leer un breve resumen del libro antes de comprarlo, te podrás empapar un poco mejor de cómo las personas esquivamos el dolor y todos los caminos que escogemos. Quién sabe, quizás te ayude a entenderte mejor. Si te interesa, puedes comprarlo aquí.

Fernando Martín Aduriz, el escritor de la magnífica obra La ansiedad que no cesaexplica que algunas veces la puerta a la ansiedad no es otra que la no elección. Como elegir no cortar, ¿te suena? Es verdad que la ansiedad no es algo que uno pueda escoger tenerla o no, pero sí puedes mitigar un poco su presencia. Si te interesa, puedes comprarlo aquí.

Por último, te dejo un libro muy bueno que habla sobre la gestión de los conflictos. Tienes que tener en cuenta que las parejas son como los grupos, van cambiando poco a poco y es necesario que el sistema se vaya adaptando a todas las novedades, como tener que cortar o romper. Si te interesa, puedes comprarlo aquí.

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