¿Cómo trabajar el duelo desde una perspectiva social?

duelo

Hace tiempo escribimos sobre el regalazo que nos hicieron desde Kairós, Soportar lo insoportable, que trataba sobre cómo poder hacer frente a una situación tan compleja como es tramitar la muerte de nuestro hijo o hija. En este caso Gedisa nos ofrece una nueva perspectiva, entender el duelo desde la perspectiva social, otro regalazo de esta importante editorial, y potenciando la resiliencia.

El prisma utilizado no es solamente la única diferencia que nos encontraremos en este libro, también una visión mucho más amplia de lo que es el duelo. Antes de comenzar a reseñar el libro, me parece importante hacer una última apreciación introductoria.

Esta obra tiene un elemento especial, ya que una parte es de corte psicológico y la otra de Trabajo Social. Esto es importante, ya que no yo tengo ningún conocimiento sobre esta disciplina, por lo que mi opinión será desde mi conocimiento psicológico.

Aspectos positivos…

El libro tiene un enfoque bastante claro, aunque nunca lo mencionan directamente y es la psicología cognitivo conductual. Me parece positivo que tengan un enfoque concreto y que las explicaciones ofrecidas, cómo trabajar con la persona, aspectos a los que atender, etc. En los casos en los que no se tiene claro cómo se ha de trabajar, acaban presentando graves contradicciones o liando a la persona.

Si no tienes muy claro que es la resiliencia y no quieres acudir a grandes manuales o leer multitud de artículos, esta obra te va a resultar de gran ayuda, ya que en unas pocas páginas recogen muchísima bibliografía que te hará de hoja de ruta en el intrincado camino del duelo y la resiliencia.

Tiene un lenguaje sencillo y claro. Es verdad que quizás necesitas saber algo de psicología para percatarte de algunos matices, pero sin duda es más asequible para el público profano que los textos de Boris Cyrulnik, padre de la resiliencia. Deja claras las intenciones y los peligros de no darte permiso para poder poner palabras a tu dolor.

La visión del duelo

Lo que más me ha gustado e interesado es la visión ampliada que ofrece del concepto de duelo. En otros textos me he encontrado con la visión solamente de perder a un ser querido, aunque Sigmund Freud ya se dio cuenta de que la desaparición de un objeto amado por la persona, desde una persona hasta un trabajo, causa un dolor y es necesario recuperar ese «amor perdido».

El texto no lo aborda, pero sí que deja entrever de vez en cuando, que cuando esta recuperación no se da, se puede enquistar y producir un duelo patológico. Esto suele ser muy habitual en las estructuras melancólicas, si no conoces nada de toda esta realidad, te recomiendo ver los trabajos de Jose María Álvarez.

Aspectos negativos…

El libro tiene dos partes muy diferenciadas, la psicológica y al del trabajo social. Hasta aquí no hay pega alguna. Sin embargo, las curvas vienen cuando el contenido se repite literalmente en ambos capítulos y dentro del mismo. Es bastante cansado leer tres o cuatro veces en menos de 150 páginas las fases del duelo.

Mencionan muchas veces la importancia de la resiliencia y como antes he mencionado, te van a explicar de manera académica lo que significa, pero no terminan nunca de aterrizar cómo se puede evaluar esta resiliencia o alguna técnica concreta que pueda posibilitar este aspecto.

A su vez, la parte del trabajo social, me ha parecido repetitiva y no creo que añada ningún valor añadido a lo explicado en los anteriores capítulos. Es más, roza muchas veces los ámbitos psicológicos, aspecto que no puede suceder, debido a que no se han formado para ejercer como psicólogas o psicólogos. 

El planteamiento de los grupos terapéuticos

Me parece importante destacar este punto, ya que en el capítulo del trabajo social hace algunas afirmaciones que van en contra de cualquier grupo terapéutico. La más escandalosa que me ha parecido es la siguiente idea: «Las personas que se encuentran en el grupo pueden encontrar una red de apoyo cuando se acaba el grupo». Da igual del modelo que seas, una regla fundamental siempre es que el grupo empieza y acaba en un momento y las personas no pueden tener relación entre ellas.

Me da igual que recurras a los textos clásicos de Bion, a los grupos humanistas y más laxos de Carl Rogers u opciones más cognitivo conductuales. En ninguno de los casos se permite que las relaciones del grupo se puedan reproducir fuera del mismo. Otra cosa es que se promocionen diversas actividades, que enfoquen el objetivo en que se puedan conocer entre las personas y así posibilitar una red de apoyo. Si aún te quedan dudas, te animo a que leas este clásico de Irvin YalomUn año con Schopenhauer.

Valoración final…

El libro no es una mala opción si te interesa comenzar a indagar sobre el duelo y la importancia de poder cultivar la resiliencia. No te preocupes por el hecho de que Cyrulnik fuese uno de los grandes autores de la psicología positiva. Su visión no es ni tan comercial como la de Martin Seligman ni tiene grandes deseos de fama.

Me parece importante poder advertirte, que todos los aspectos sobre el grupo terapéutico los ignores, ya que no están sustentados en ninguna teoría psicológica sobre grupos. Sin embargo, la aportación del trabajo social nos recuerda que también hay que insistir a las instituciones públicas en la importancia en que propicien espacios en dónde las personas se puedan encontrar e «intercuidar». 

¿Para quién lo recomendaría?

A pesar del lenguaje tan sencillo  y accesible, creo que está más dirigido a personas profesionales de la psicología o a personas del sector social, pero que tengan alguna formación en una rama psicológica, como puede ser la Terapia Gestalt. Creo que les dará las herramientas suficientes para poder entender bien el libro y poder diferenciar la paja del trigo.

Llegados a este punto solamente me queda agradecer nuevamente a Gedisa por este pedazo de regalazo y a vosotras, queridas personas lectoras, ¡animaros a que compréis el libro!

Wilfred Bion, el psicoanalista más importante del siglo XX

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Hay quiénes piensan que el psicoanálisis acabó con la muerte de Sigmund Freud o como mucho con su hija, Anna. Sin embargo, están muy equivocados. Es verdad, de manera muy lejana, que sigue sus genes vivos, en Joseph Knobel Freud, pero no se puede negar el trabajo de otras figuras tan importantes como Melanie Klein, Jaques Lacan o John Bowlby.

Es más, pudo desmentir la experiencia que tuvo Jacob Levy Moreno, padre del psicodrama, cuando intentó hacer una sesión de psicoanálisis grupal. Es verdad, que su método fue bastante distinto y ya partía con una muy mala opinión del mismo.

¿Por qué es importante?

En el siglo XX ha habido varias figuras importantes en la psicología, como Albert Ellis por ejemplo, pero dentro del psicoanálisis clásico Bion fue la figura más importante. Consiguió romper con la idea tradicional de que el análisis sólo podía ser entre el analista y el paciente, estudiando los grupos y cómo estos evolucionan. Si tienes interés en esto último, te invito a leer Círculo y centro, que a pesar de que sea de corte gestáltico, también explica la visión de este autor.

Al inicio de su carrera se basaba mucho en las obras de Sigmund Freud y de Melanie Klein. Sin embargo a base de trabajar con pacientes con psicosis comenzó a desarrollar su teoría. Ésta es bastante compleja, ya que al igual que Jaques Lacan, también utiliza referencias matemáticas para explicar algunas cosas.

El interés de Bion por los grupos

Wilfred Bion era británico y comenzó su andadura profesional inmerso en la segunda guerra mundial, por lo que gran parte de sus pacientes eran personas provenientes de la guerra. Mentalmente muy afectados y también con la urgencia de que se recuperasen lo más rápido posible.

A Bion le interesó todos los fenómenos grupales, ya que se dio cuenta de que el proceso analítico se podía enriquecer enormemente y también se repetían fenómenos que habían vivido las personas en sus núcleos familiares de origen, lo cuál permitía desarrollar una mayor salud mental.

Algo de bibliografía

Os dejo varios libros del autor que os pueden resultar interesantes:

Círculo y centro, el grupo en la Gestalt

grupo

Francisco Peñarrubia en este libro , Círculo y Centro, nos trae toda la información en relación a la terapia grupal. El libro recorre todo el recorrido histórico de los grupos, desde su primer teórico, Kurt Lewin, hasta autores psicoanalíticos, gestaltistas y eclépticos.

No sólo es el desarrollo de los grupos, sino aportaciones teóricas de autores tan famosos como Yalom, Rogers o Bion. Evidentemente, este discípulo de Claudio Naranjo también cita a Fritz Perls, como puedes leer en este libro. Con todo esto quiero decir, que si tienes perjuicios contra el humanismo este libro no te defraudará.

Aspectos positivos…

Ya he comentado en la entrada que el libro es muy completo, ya que combina las fases por las que pasó la visión grupal y las diferencias teóricas existentes entre las distintas perspectivas. A la hora de ir leyendo tendrás una idea más concreta de cómo ha evolucionado la terapia grupal y a su vez las diferencias metodológicas.

En caso de que te estés iniciando en el mundo de los grupos creo que esta obra te resultará muy útil. Vas a encontrar todos los datos que te pueden resultar de utilidad, como por ejemplo el número de participantes, cómo poder conformar los grupos, etc. Insisto en que el modelo teórico que tengas no va a ser un freno, porque la mayor parte del libro sigue una metodología muy inteligente, basarse en investigaciones de prestigio.

En otros momentos he comentado que los autores no suelen desgranar demasiado las fases por las que pasa un grupo. En este caso, la verdad es que es al contrario. Gracias a la maestría del autor vas a poder hacerte una idea muy clara sobre cómo evolucionan los grupos. No sólo te servirá para anticiparte al comportamiento global, sino que serás capaz de escuchar desde otra posición las quejas, demandas y comentarios.

Aspectos negativos…

El libro es un poco complicado de leer, ya que es muy teórico, podríamos decir que es la antítesis de Clown Esencial. Tantos datos al final hace que te puedas perder en ese mare magnum, que si historia por aquí, que si teoría por allá.

Al igual que Albert Rams en su libro, Francisco Peñarrubia también habla del psicoanálisis sin ser él un profesional del mismo, lo que muchas veces hace que sus explicaciones sean farragosas y complicadas de entender. No pongo en duda de su conocimiento de las mismas, pero su forma de presentarlas al lector no es muy óptima.

Por último, el libro se divide en dos partes, pero es que podrían ser dos libros independientes. Por una parte uno sobre el desarrollo sociohistórico de los grupos y por otro toda la teoría que lo respalda. Me parece negativo, ya que no hay mucha concordancia entre una sección y la siguiente, como si de un gran salto se tratara.

Valoración final…

Si tienes interés en conocer algo más sobre la terapia grupal, que no terapia sistémica, yo creo que este libro te irá como anillo al dedo. Decíamos que si solamente leías Grupos de encuentro te ibas a quedar un poco cojo, pero complementado con este irás viento en popa a toda vela.

Como decía antes, prepárate para una travesía por un desierto con pequeños oasis de agua, si no te gustan los libros teóricos mejor ni lo intentes. Tiene muchísimos conocimientos y el autor demuestra un amplio conocimiento de la temática, pero la prosa en algunos momentos le falla un poco.

No tengo nada más que añadir, salvo que yo lo leí para mi formación en Gestalt y la verdad es que me parece muy útil, aunque tenga sus flecos.

Si te interesa adquirirlo puedes hacerlo desde aquí.

¿Cuáles son las fases de un grupo?

Hemos hablado anteriormente de la terapia grupal y de teóricos de los grupos, como Kurt Lewin o Irvin Yalom. Sin embargo, también Carl Rogers, aquí puedes escuchar la reseña, también tiene un libro dónde analiza cómo evolucionan los grupos y también Francisco Peñarrubia.

Sin embargo, ¿cuáles son las fases de un grupo? Pues la verdad es que hay bastante controversia en este punto. Si preguntamos a la Gestalt, Fritz Perls no tendría ni idea de qué decir, porque a él le importaba poco cómo evolucionasen los grupos, como puedes leer en este libro. Sin embargo, en este libro se plantea el siguiente esquema, de manera muy breve, el siguiente esquema:

  • Orientación: Las personas llegan «torpes» al grupo y tienen que conocerse, todas las esperanzas están la persona que dirige el grupo
  • Conflicto: Comienzan los roces entre las personas, puede deberse a que el líder del grupo no satisface los deseos de las personas participantes y/o por las diferencias entre los y las participantes.
  • Cohesión: Finalmente se consiguen encontrar puntos de apoyo y comienza el duelo del grupo, pero qué rabia da ver que el terapeuta no se apena o se echa a llorar por nuestra partida, ¿no?

Carl Rogers describe así las fases por las que pasa un grupo de encuentro, que a pesar de ser algo distinto, vale también, que si quieres obtener un resumen muy completo del libro, pulsa aquí.

  1. Etapa de rodeos: en este caso las personas se asustan al saber que tienen toda la libertad para hablar de lo que quieran, por lo que tienen conversaciones banales y políticamente correctas, mierda de gallina que diría Fritz Perls.
  2. Resistencia a la expresión o exploración personal: Durante la primera fase, siempre hay alguna persona que se abre un poco más y decide compartir algo de carácter personal. En estos casos hay personas que se animan a abrirse al grupo, mas hay otras personas que prefieren retrotraerse. Todo depende del mecanismo de defensa de cada persona.
  3. Descripción de sentimientos del pasado: Se habla de emociones supuestamente presentes en el pasado, pero la verdad es que ese relato está enmarcado en el aquí y en el ahora.
  4. Expresión de sentimientos negativos: Cuando se consigue hablar desde el presente, normalmente los primeros sentimientos siempre suelen ser negativos.
  5. Expresión y exploración de material personalmente significativo: Este momento es en el que una persona muestra una parte muy íntima de su ser, tan secreta y delicada, que puede haber personas que se revelen ante semejante anuncio desde la ira o el rechazo.
  6. Expresión de sentimientos inmediatos dentro del grupo: En este momento las personas son capaces de expresar lo que sienten hacia las otras personas en el mismo momento en el que lo sienten, tanto lo positivo como lo negativo.
  7. Desarrollo en el grupo la capacidad de aliviar el dolor ajeno: En todos los grupos siempre hay una persona que es capaz de atender de una manera excelente a otra persona del grupo y poder acompañarle en su dolor. Quizás parezca esto demasiado fantástico, pero suelen ser los personajes sanadores de los videojuegos o de las películas fantásticas, pasan desapercibidos, pero son vitales.
  8. Aceptación del sí mismo y comienzo del cambio: No podemos sanar si no nos aceptamos a nosotros mismos, es paradójico, pero hay que asumir nuestras luces y sombras, como Rafael Pardo nos demuestra en su libro.
  9. Resquebrajamiento de las fachadas: En esta fase el grupo se vuelve bastante intolerante con las personas que no se abren un poco más o siguen portando una gran máscara. Lo viven como algo desleal o irrespetuoso para con el resto.
  10. El individuo recibe feedback: Las personas comienzan a ver que los Otros no perciben de la misma manera la forma cuidada de hablar o los grandes gestos de amor por parte del resto. Hablamos de un ajuste de realidad o desde el psicoanálisis, de la caída de los ideales.
  11. Enfrentamiento: No hay mucho que comentar, ¡arriba los conflictos!
  12. La relación asistencial fuera del grupo: Una regla básica de la terapia grupal es que no haya relaciones fuera del mismo, pero esto normalmente no se cumple. Sin embargo, todo lo que pase fuera del grupo se tiene que contar dentro del mismo otra vez, pero en el transcurso de este «saltarse la norma» normalmente las personas se cuidan entre sí de maneras variadas y muy saludables.
  13. El encuentro básico: En esta fase las personas son capaces de conectar a niveles emocionales muy profundos. Vuelve a haber un evento muy dramático en el discurso de la persona, pero el resto del grupo se deja tocar por estas palabras y son capaces de responder en consecuencia.
  14. Expresión de sentimientos positivos y acercamiento mutuo: Debido a esta última fase, el grupo se vuelve más unido, más cuidadoso con el resto y también más atento a las necesidades del resto de integrantes.
  15. Cambios de conducta en el grupo: Las personas son mucho más naturales y son capaces de interactuar entre ellos y ellas de una manera más sincera y libre.

Seguramente habrá muchos más teóricos que hablen sobre el grupo, pero yo he escogido las que más me han llegado e interesado en mi formación. ¿Conoces más? Te animo a que las compartas en los comentarios.

Como siempre, te dejo algo de bibliografía:

Guía breve de psicoterapia de grupo, de Irvin Yalom.

Grupos de encuentro, de Carl Rogers.

Círculo y centro, de Francisco Peñarrubia.

Mecanismos de defensa, ¿qué son?

Cualquier persona conoce a Sigmund Freud y seguramente también al psicoanálisis, mas ¿los mecanismos de defensa? Estos no son tan conocidos, pero son muy útiles y muy importantes. A pesar de que fue el tío abuelo de Joseph Knobel Freud quién los descubrió  y habló sobre ellos, fue Anna Freud quién más los desarrolló, es más les dedicó un libro.

No solamente el psicoanálisis se ha encargado de estudiar los mecanismos de defensa, también Fritz Perls encontró varios. Willhelm Reich también habló de algo parecido, aunque lo definió como coraza muscular, concepto que perpetuó Alexander Lowen.

Basta ya de tanta introducción y vamos al meollo de la cuestión, ¿qué son y para qué sirven los mecanismos de defensa?

Utilidad

Ante cualquier adversidad, sea del tipo que sea, todas las personas tenemos una forma particular de funcionar. Hay personas que se vuelven muy racionales, otras se echan a llorar o incluso hay a quiénes parece que no les afecta absolutamente nada.

Estas distintas reacciones emocionales hablan de nuestros mecanismos de defensa. De una manera más concreta, se puede hablar de los siguientes:

Psicoanálisis
  • Sublimación: Viene a ser una transformación de un sentimiento muy negativo en algo positivo. Estoy terriblemente enfadado y me encantaría matar a mi vecino, pero soy capaz de dirigir ese sentimiento en una teoría científica sobre la agresión o hacer una obra de arte.
  • Desplazamiento: Este es muy clásico. Tengo un sentimiento de tristeza por haber suspendido un examen y sueño que es mi perro el que llora desconsoladamente.
  • Proyección: Un sentimiento que yo tengo y no soy capaz de gestionarlo lo pongo en otra persona y se lo atribuyo, el clásico: «¡PERO SI YO NO ESTOY ENFADADO! ¡ERES TÚ QUIÉN ME HABLA MAL!» y la otra pobre persona solamente le ha saludado.
  • Represión: Este es muy habitual en el habla coloquial. Quiere decir que parte de los recuerdos, emociones, sentimientos, etc.; se guardan en el inconsciente, ya que son inmanejables, son como cuchillas muy afiladas que hay que trabajar con cuidado. Esto se suele ver muy fácil cuando a una persona se le pregunta por una experiencia cuando tenía 15 años, por ejemplo, y la ha transformado o no le suena de nada.
Gestalt
  • Introyección: (este es exclusivamente gestáltico) Tomar un mensaje del exterior como una verdad inmutable sobre nosotros o nosotras mismas. Este suele darse mucho en la infancia con las frases «inocentes» de los progenitores, como cuando dicen «mira que eres tonta ee…» si se repiten muchas veces lo más probable es que nos lo creamos y actuemos como tal. Laura Perls afirmaba que también puede pasar lo mismo en el análisis con algunas interpretaciones en este libro.
  • Confluencia: lo que ahora se llaman relaciones tóxicas. Dos personas entran en una relación excesivamente simbiótica y no son capaces de salir de ella. Este mecanismo de defensa, en el que uno se pierde en el otro, suele ser habitual en los primeros tiempos de la pareja, que es sano, pero que si se dilata en el tiempo es insostenible. No pueden crecer de manera individual.
  • Retroflexión: Este mecanismo de defensa es algo muy curioso. Una emoción o acción dirigida a otra persona la volvemos contra nosotros mismos. Dicho así parece estúpido, pero espero que en este ejemplo se entienda mejor. Tenemos un conflicto con un compañero de trabajo y queremos avisar a la persona superior de sus malas acciones, pero tenemos el mandado, el introyecto, de que hay que ser leal. En vez de avisar de sus malas acciones, de una manera u otra hacemos que nuestro superior vea nuestros fallos y nos eche la bronca a nosotros.
  • Deflexión: Este mecanismo de defensa lo describió muy bien Esopo con la fábula de la Zorra y las uvas. Es decir, ante algo que nos interesa mucho, pero vemos que no podemos alcanzarlo o nos costaría mucho esfuerzo tomamos la actitud de que no es tan interesante o que en realidad no nos hacía tanta ilusión, en vez de admitir que nos da mucha rabia

Hay muchos más mecanismos de defensa, os dejo algo de bibliografía que os puede resultar interesantes para expandir conocimientos:

Acoso escolar, una forma de intervenir desde la perspectiva sistémica

Hoy presentamos el otro regalazo de la editorial Pirámide, un libro sobre el acoso escolar. En esta ocasión presentamos un libro que explora el acoso escolar desde la perspectiva sistémica. Normalmente los demás libros siguen la perspectiva de cognitivo – conductual lo cual conlleva intervenciones individuales. En este caso, se involucran a las familias, al colegio e incluso a la sociedad como tal. Es importante entender que el acoso escolar no es algo solamente del centro escolar, sino que las familias también tienen algo que ver en el fenómeno.

Aspectos positivos…

El libro tiene una muy buena base científica, ya que se basa en diversas investigaciones clásicas y actuales. De esta manera, se ofrece una visión más moderna de los resultados encontrados por Dan Olweus y también desde una perspectiva distinta. El hecho de tener en cuenta a todos los sistemas, permite comprender que no es solo una cuestión que afecta al niño o a la niña, sino que afecta a toda la sociedad.

Es muy fácil de entender, por lo que si eres una persona adulta preocupada porque alguien de tu entorno puede estar sufriendo esta situación este libro puede ser una muy buena elección, junto a este otro y/o este podcast. A pesar de basarse en muchas investigaciones, las autoras son capaces de traducir todos los términos técnicos, así como la teoría sistémica, por lo que no tendrás la sensación de no entender nada, como te puede pasar con este otro.

Es de los pocos libros que incluye unos anexos muy interesantes para los profesionales de la psicología educativa. Desde recomendaciones de programas nacionales e internacionales, con una descripción breve y concisa hasta intervenciones concretas que quizás en situaciones graves puedan resultar muy útiles. Recalco este punto, ya que muchas veces no hay tiempo o se tiene tiempo suficiente para poder leer sobre todas las posibilidades existentes, empero en  «Acoso escolar» nos ahorran ese trabajo. ¡Gracias!

Aspectos negativos…

Un aspecto que a mí me sorprendió mucho fue que recomiendan utilizar la mediación como recurso. En esta forma de gestionar los conflictos, el objetivo es que ambas partes reconozcan sus responsabilidades y lleguen a un trato justo, mas en el bullying hay acosador y víctima. Este otro libro critica también esta perspectiva, ya que se corre el riesgo de revictimizar a la víctima.

En este libro, las autoras desgranan todos los conocimientos, que son muy extensos, en muchos subapartados, los cuáles permiten hacerse una muy buena idea de las explicaciones, pero muchas veces la información es muy similar al anterior apartado, por lo que se hace cansado de leer. 

Un aspecto que he echado de menos es la ausencia de datos respecto a las consecuencias del acoso escolar a nivel de salud física o costes sociales. Evidentemente el dinero no debería ser una razón o motivación para que se comience a trabajar en la promoción del acoso escolar, pero creo que es importante que quede reflejado que las consecuencias son también a nivel macro y más en una obra que analiza esta durísima realidad desde una perspectiva ecológica.

Valoración final…

Si eres la persona que se encarga del acompañamiento psicológico en un centro educativo y tenéis la suerte de no tener casos de acoso escolar, mas queréis contar con programas para conseguir prevenirlo este libro es muy probable que os sea realmente útil. No solamente, por los anexos y la información, porque podéis encontrar muchas formas de contar con la familia y así acompañar a la víctima de una manera muchísimo más óptima.

Sin embargo, te vuelvo a no recomendar usar el recurso de la mediación, ya que se corre un gran riesgo de hacer mucho daño a la víctima y de engrandecer al agresor. Por lo demás, lo recomiendo encarecidamente, aunque si vas a trabajarlo con el claustro de docentes, mejor haz un trabajo de síntesis previo, porque quizás sea un poco denso para una reunión.

Para acabar, estoy obligado a decir que es de los mejores libros sobre prevención del acoso escolar que he leído y eso que he leído varios y también he estudiado este fenómeno varias veces. 

Si te interesa comprarlo, hazlo aquí.

Resumen de la semana

La psicología a liberación

Esta semana hemos hablado de Martín Baró un psicólogo que marcó un antes y un despúes en la psicología social y en la metodología psicológica.

Jacob Levy Moreno

Es el autor de la corriente humanista denominada como el psicodrama. Este autor tiene muchísima importancia dentro de la psicología Gestalt, ya que fue el maestro de Fritz Perls y sus enseñanzas siguen vigentes en el trabajo de autores modernos como Albert Rams y en práctica del círculo de Claudio Naranjo, como el Clown Esencial.

Kurt Lewin

Hoy hablamos de un autor clásico, de esos que has tenido que estudiar en historia de la psicología.

Kurt Lewin es muy famoso por sus estudios de la psicoterapia grupal, al igual que Carl Rogers con sus grupos de encuentro. Además, también es uno de los precursores de la Teoría Gestalt, la predecesora de la terapia Gestalt, la cuál estudió Laura Perls en profundidad, aunque Fritz Perls la estudió dos días solamente.

A su vez también ayudó a desarrollar la psicología social y un nuevo método de investigación: Investigación – acción. Otra teoría muy importante es la de: Teoría de campo, que hace mucho hincapié en entender a la persona atendiendo a su entorno.

Sus aportes son muy importantes para las principales psicoterapias actuales, como la cognitivo – conductual, el psicoanálisis y la gestalt.

El único libro que he visto en castellano está en formato kindle.

Psicoterapia centrada en la transferencia

Esta psicoterapia pertenece al psicoanálisis y fue desarrollada por Otto Kernberg, uno de los múltiples autores postfreudianos que se han fijado en aspectos concretos del psicoanálisis y han conseguido desarrollar más esta corriente psicoterapéutica, al igual que lo hicieron Donald Winnicott o John Bowlby y Mary Ainsworth con su teoría del apego, de la que puedes aprender más en este libro.

Esta corriente trabaja sobretodo con personas con estructuras bordelines o límites, ya que se basa en las teoría de las relaciones objetales, que permite que la persona con esta estructura psíquica, los indescifrables que decía Lacan; pueda desarrollar su vida social, identidad, etc.

Si quieres saber más sobre esta corriente tan importante puedes consultar estos libros:

Trastorno límite de la personalidad, ese gran desconocido

trastorno

Este libro es un regalazo de Bibiana Ripol de la editorial Desclée de Brouwer, que puedes adquirir aquí, que ya es vieja conocida. El trastorno límite de la personalidad o TLP es un gran desconocido dentro de la literatura médica y psicológica. 

En esta guía se habla sobre el Trastorno Límite de la Personalidad, una afección bastante común en la población y muy limitante. Es una patología tan común que se ha estudiado desde el psicoanálisis y desde la cognitivo conductual. Es una obra muy interesante, ya que mezcla las evidencias científicas junto con las de la clínica, que muchas veces difieren.

Aspectos positivos…

Se nota que el autor conoce con detalle esta patología, ya que es capaz de explicarla con claridad y de manera concisa. Los ejemplos que pone son propios de la práctica clínica, lo cual siempre permite que el acercamiento a ese sufrimiento sea más sencillo. 

Hay varias referencias a conceptos de distintas corrientes psicoterapéuticas, lo cual, además de demostrar que con unas solas gafas se avanza poco; enriquece la lectura. Remarco esto, porque no importa mucho si tu corriente es la cognitivo conductual, el psicoanálisis o la gestalt, puesto que el libro consigue converger parte de ellas en un solo cauce. Un ejemplo es cuando se apoya en mecanismos de defensa psicodinámicos, en la teoría del apego o intervenciones cognitivo conductuales.

Hace un repaso breve, no por ello superfluo, por las temáticas más importantes de este trastorno, como por ejemplo las distintas problemáticas asociadas a la identidad o cómo son sus relaciones con otras personas. Es decir, en una obra puedes tener varios elementos para poder crecer como terapeuta al tener que trabajar con esta patología.

El último punto positivo es uno doble, por una parte presenta muchas referencias y además explica como poder acceder a muchos de estos artículos. Es evidente, que para los que nos dedicamos a la ciencia es habitual utilizar bases de datos, pero para las personas ajenas a este mundo, es un muy buen recurso.

Aspectos negativos…

El autor habla sobre varios Yoes, una de las estructuras clásicas del psicoanálisis, pero no de una forma correcta, es decir un Yo consciente y un Yo inconsciente. Es posible que sea un recurso literario más que otra cosa, pero induce a errores. Esto ha sido una mala interpretación mía. Gracias a la coautora del libro Eva María, que me contacto por linkedin,  he podido corregir este error, ya que los distintos modos del Yo, pertenece a la terapia de esquemas de Jeffrey Young. Esta teoría parece ser muy útil para acompañar a personas con este trastorno.

Algunas de sus intervenciones están muy dirigidas a quitar los síntomas, pero en todas las personas el síntoma cumple una función, sino que le pregunten a la sistémica y a Lacan, y si lo quitas la persona tendrá que recurrir a síntomas más agresivos o a una fijación anterior.

Cuando habla sobre los problemas de identidad a nivel de género, me parece que se olvida de remarcar la importancia de que en algunos casos identificarse con un cambio de sexo, puede ser el germen para poder desarrollar una identidad, en caso de que sea capaz la persona de elaborar por qué quiere ser hombre o mujer.

Valoración final…

El libro es una muy buena oportunidad para poder mejorar nuestra práctica clínica en el día a día. Uno de los puntos más importantes de este libro es que consigue hacer una amalgama de evidencia científica con la realidad clínica, que muchas veces son dispares.

Es verdad que mezcla distintas corrientes y por eso es importante ir con las orejas abiertas, ya que quizás te puedas equivocar, como a mí me ha pasado. 

En definitiva, es una obra muy interesante para consultarla varias veces y en varios momentos, sin renunciar a la supervisión, claro está; pero sabiendo que es una base. Es decir, que si quieres ahondar más tendrás que seguir leyendo, ¡y para esto estamos aquí!

Si te animas a comprarlo, lo puedes hacer aquí.