3500 años después la muerte nos sigue fascinando

En estas fechas, finales de octubre hacemos diversas festividades para la muerte, desde Halloween hasta el día de Todos los Santos, pasando por el Día de Muertos. Varias formas de entender y de enfrentarnos a una situación que lleva sucediendo desde el inicio de la existencia, ni siquiera de la vida.

La muerte es un concepto que es la excepción que confirma la regla, ya que varias teorías de corte cognitivo conductual demuestran que si se nos expone a un estímulo de manera muy repetida llega un momento en el que nos habituamos y lo dejamos de percibir, como el ruido de la campana de una cocina. Si lo apagamos, notamos el descanso auditivo que ésta deja.

Sin embargo… ¿por que en tantos países existe una festividad relacionada con los que se han ido? Aquí os explico algunos apuntes teóricos y mis reflexiones personales.

No voy a hacer un recorrido sobre cómo se ha visto este fenómeno natural durante toda la historia, no es el objetivo de este espacio, pero es importante e interesante poder ver, cómo la pintura la ha representado por ejemplo.

Lo siniestro

Si has visitado un poquito mi blog habrás visto que hay muchas cosas escritas sobre diversos temas, pero quizás te hayas pasado la obra clásica de Sigmund FreudLo siniestro. Quizás te preguntes qué pinta el padre de la corriente psicoanalítica con el tema de la muerte.

Lo primero que hay que decir es cuando alguien fallece, hay una parte de nuestro ser que se altera y rozamos la sensación de que hay algo siniestro, algo que no encaja del todo. Me da igual que sea de una persona que se esperaba o de manera repentina. Siempre hay un leve momento en el que una parte de ti piensa «¿Ha ocurrido de verdad?» o la manida, pero realista, frase «Parece que está durmiendo». Nos resistimos a aceptar que eso es natural, algo que no debería suceder sucede.

 

Si habéis tenido la suerte de haber leído Un mundo feliz de Aldous Huxley recordaréis el momento del hospital en el que las futuras generaciones del mundo van a jugar y a reír al hospital, para quitarle miedo y respeto a la muerte. Un vez más, la humanidad busca una alternativa para poder evitar ese aspecto tan truculento y complicado de gestionar que engloba a la parca.

Las religiones, alquimia, pseudociencias… todas buscan algo en la muerte

No ha habido ninguna cultura humana que no hayan intentado dar alguna respuesta a la muerte. Es verdad que la arqueología ha hecho varias hipótesis muy interesantes sobre algunos yacimientos en los que se han encontrado una piedra tallada de una forma especial junto al sepulcro de una persona fallecida, pensando que podía ser una ofrenda, un tótem, etc.; pero no se tiene claro.

Lo que sí que se sabe es que en todas las sociedades humanas hay un código para poder entender y hacer frente al fallecimiento de un animal, planta o persona. Tenemos desde el descenso al Hades, el momento de la balanza enfrente de Anubis o guardar el cráneo de tu ser querido para después llenarlo con flores. El punto en común de todas estas tradiciones es la firme convicción de que después de la muerte hay algo y normalmente hay una justicia divina, en la que los malvados van al infierno o al cielo como nos explica Dante en su Divina comedia

Es verdad que la mitología griega y egipcia ya no está tan en boga, aunque Rick Riordan haya devuelto el interés en estas corrientes a través de la literatura infanto – juvenil. Sin embargo, todavía nos encontramos con algunos discursos propios y originales de la Edad Media, más concretamente pertenecientes a la alquimia. Esta rama tan famosa y trillada que parece que solo querían convertir el plomo en oro, pero también querían saber como burlarse de la muerte.

Nuevas pseudociencias nos llevan a pensar que cuando alguien muere se puede atrapar su espíritu, podemos escoger en quién reencarnarnos, etc. Si crees que estoy mintiendo, te invito a que investigues sobre Short Creek y también sobre algunas sectas que están todavía en auge. Después de hacerlo, puedes escribirme para comentarme a ver qué te parece.

¿Qué hay después de la muerte?

Esta pregunta ha estado en la mente de la humanidad toda la vida. Es la mayor de las incertidumbres a las que cualquier ser humano se enfrenta. Es verdad que la Parca nos visitará a toda la existencia, pero hasta dónde se sabe, solamente el género humano es el que tiene conciencia de estar vivo y por ende, de que puede morir. Un gran trauma de la infancia, sin lugar a dudas.

Nadie tiene una respuesta clara y cierta. Esto no significa que las religiones estén equivocadas o que tengan la verdad absoluta, solamente que es una interpretación más y como tal hay que respetarlo. Lo que sí es verdad, es que es importante poder tener un rito para poder hacer frente a una de las experiencias más complejas de nuestra vida. Tener la fe en que aparecerás en los Campos Elíseos y no delante de los tres jueces del inframundo, puede ser una tabla de seguridad.

La conclusión de todo esto es muy sencilla, la muerte nos fascina, por no ser capaces de darle una respuesta única y definitiva, solamente podemos especular de ella. Podemos intentar reírnos de ella, pensar que hay vida después o aterrorizarnos ante su sola mención, pero sea como sea, es mejor que tengas una explicación para poder hacerla frente antes que no tener nada.

Bibliografía

Te dejo algunos libros que quizás te puedan interesar sobre el duelo, la muerte y una novela que leí de joven hace mucho tiempo sobre una intriga alquímica divertida e interesante.

 

 

Síndrome del impostor ¡llévame preso!

impostor

Hoy hablamos sobre la sensación de que los logros conseguidos por una misma no son reales y pertenecen a otra persona. ¿Te suena? Quizás lo conozcas como el Síndrome del impostor. Antes de que sigamos ahondando un poco en este tema, lo primero que hay que decir es que este síndrome no tiene el reconocimiento como tal. Es decir, no está recogido como una enfermedad mental a nivel internacional y tampoco está recogido en ningún manual de salud mental.

Con esto no quiero decir que tu sensación sea inventada, sino que puedes coger un poquito de aire y quitarte la idea de que estás enferma de gravedad. A pesar de tener esa sensación de que no te pertenecen tus logros, puedes seguir progresando en tu carrera.

El origen de este síndrome

En 1978 dos psicólogas Clance y Imes hicieron un grupo terapéutico con mujeres exitosas y se encontraron con que a pesar de tener grandes logros en sus respectivos ámbitos, sentían que esos logros que les atribuían no eran verdaderos, que eran de otras personas. De esta sensación, las terapeutas acuñaron el término de Síndrome del impostor. Sin embargo, no fue hasta 2011 cuando llegó con mucha fuerza con el bestseller de la Doctora Valerie Young, un libro que explica y explora por qué las mujeres son la parte de la población que más presenta los síntomas de este síndrome.

Esto no quiere decir que si eres hombre y lo sientes, estés equivocado al identificarte con este síndrome o que estés pudiendo quitarle veracidad a estas investigaciones. Es importante recordar, que la tendencia de aparición del síndrome del impostor es mayor en la población femenina, lo cual no descarta que haya hombres que puedan presentarlo.

Si te interesa leer el artículo original, no te preocupes porque lo he referenciado al final del post. ¡Las normas APA son importantes! Aunque sea un rollo aprendérselas.

¿Qué es un síndrome?

Es muy habitual escuchar nombres de enfermedades, pero no siempre sabemos lo que significa. En este caso el término de síndrome es un conjunto de síntomas que pueden dar origen a una enfermedad o no.

Después del confinamiento se escuchaba mucho el término de Síndrome de la cabaña, que hacía referencia al deseo de no salir de casa por todo el miedo que pasamos durante varios meses, la cuantía dependió de cada país. Fue una explicación que se dio para poder acompañar a las personas, pero no se definió a nivel ni teórico ni práctico.

Otro síndrome muy famoso es el Síndrome de Ulises descrito y muy bien argumentado por parte de Joseba Achotegui. Este conjunto de síntomas depresivos, ansiosos e insomnio, suele estar presente en las personas migrantes. Esto demuestra lo que a nivel cultural ya se sabía, migrar no es sencillo y nunca es gratuito.

¿Todas las personas son propensas a sentirse impostoras?

El síndrome del impostor, suele estar más presentes en las mujeres, sobre todo en aquellas que han tenido éxito en sus ámbitos. Da igual que sea en el mundo empresarial, científico o social. Lo curioso es que las mujeres que padecen este síndrome no suelen ser herederas de empresas o contar con un punto de partida muy alto, como por ejemplo pertenecer a una familia acaudalada. 

Entonces… ¿por qué estas mujeres se sienten impostoras si normalmente es objetivo que su éxito se debe en gran parte a su esfuerzo continuado? Hay teorías diversas, pero es verdad que todas coinciden en que a nivel social los éxitos femeninos se suelen destacar menos y cuentan con menos reconocimiento. 

A su vez, se ha visto que una constante suele ser una baja autoestima. Estas personas se sienten impostoras ante sus congéneres en el momento en el que se les alaba por ciertos logros que superan la imagen que ellas sienten que tiene el resto de ellas mismas. Dicho de otra manera, me puedo sentir un impostor en el momento en el que me ponen más galones de los que creo que soy capaz de tener. 

Una forma de prevenir este síndrome es poder cuidar tu autoestima, desde ejercicio físico hasta tu propia salud mental. No hace falta tener un cuerpo apolíneo, sino que lo importante es poder hacer algo de ejercicio de manera que puedas generar neurotransmisores que te ayuden a regular tu estado de ánimo y mejorarlo.

Si a esto le añades el cuidado de tu salud mental, posiblemente tengas el suficiente conocimiento sobre tu persona como para poder darte cuenta de que cuándo asoma la cara del impostor o impostora y también como poder indicarle la salida. Es verdad que algunas veces el síntoma es parte de la estructura y no puede desaparecer, pero se puede limar.

¿Puedo hacer algo?

Si crees que tienes este síndrome, te invitaría a que busques a una amistad cercana y en la que confíes y le comentes como te sientes. No intentes contarle un relato racional, sino simplemente comenta como te sientes. Esto hará que el dolor de los síntomas disminuya bastante y te sea más factible poder seguir con tu día a día.

Si ves que la situación te está superando, te recomiendo que acudas a terapia. Como he dicho antes, este conjunto de síntomas quizás no vaya a desaparecer, pero cuanto más conciencia cultives en tu propia persona, la impostora podrá estar menos tiempo de protagonista y tampoco tanto tiempo jugando entre bambalinas.

Si te da miedo iniciar un proceso terapéutico porque quizás crees que vas a sufrir más  o que el resto de las personas no van a cambiar, te recomiendo que me escribas y podré responderte a todas tus preguntas. Si eres de las personas valientes, también puedes pedirme cita. Trabajo de manera presencial y de manera online.

Algo de bibliografía

Aquí te dejo la referencia del artículo que hemos mencionado antes, ¡que la literatura científica también es importante! 

      • Clance, P. R., y Imes, S. A. (1978). The imposter phenomenon in high achieving women: Dynamics and therapeutic intervention. Psychotherapy: Theory, Research y Practice, 15(3), 241–247. https://doi.org/10.1037/h0086006

Si prefieres ir a la primera obra en dónde se habla de este síndrome, tienes que leer entonces The Secret Thoughts of Successful Women: Why Capable People Suffer from the Impostor Syndrome and How to Thrive in Spite of It de la Doctora Valerie Young.

En caso de que el inglés no sea lo tuyo, no te preocupes, El síndrome de la impostora: ¿Por qué las mujeres siguen sin creer en ellas mismas? es el recurso que estabas buscando. Está escrito por Elisabeth Cadoche y Anne de Montarlot.

La autoestima y la importancia de la mirada

autoestima

La autoestima es uno de los términos de la psicología que más se suele oír en cualquier conversación de la calle y también, me aventuro, una de las cosas que más preocupa a la población en general.

Es verdad que en la adolescencia suele venir las grandes preocupaciones sobre quiénes somos, quiénes somos para las demás personas y cuando la frase estrella es «tengo una baja autoestima». En parte es lógico por todos los cambios hormonales que se suceden en esta época y también, porque a nivel psicológico todas las normas se tambalean y es hora de rehacerlas. Es verdad, que dependiendo de la base que se haya generado en la infancia, la autoestima se verá más tocada o no.  

Pasemos a ver en detalle algunos aspectos sobre este concepto tan interesante y escurridizo.

Origen de la autoestima

Lo primero que tenemos que hacer es echar un vistazo rápido y evidente a la etimología del término, auto y estima. Auto hace referencia a uno mismo y estima que significa aprecio o cariño.

Es necesario de diferenciarla del autoconcepto que es parecido, pero no igual. Éste habla sobre qué pensamos sobre nosotros mismos, no si nos queremos o no. Esta diferencia, bastante evidente, no siempre se aclara y hay discursos que lo confunden para poder barbaridades, pero de eso hablaremos más adelante.

La autoestima comienza desde el sexto mes de gestación del bebé. Quizás te haya descolocado, pero es así. Boris Cyrulnik, uno de los padres de la resiliencia, en múltiples estudios sobre etiología humana ha descubierto que cualquier bebé en la tripa de su madre a partir de los 6 meses distingue el sonido de ésta frente al del ruido exterior. Es decir, si la madre le habla sintiendo ella amor, el tono de voz será más suave, ella estará más relajada y además, va a generar un montón de serotonina y oxitocina. El primer neurotransmisor seguramente será el más conocido, pero el segundo es el responsable de que haya relaciones humanas.

Dicho de otra manera, cuanto más le hables a tu bebé, te acaricies la tripa y si te gusta que tus seres queridos te la acaricien, permíteles también que lo hagan. El contacto físico es otra fuente de oxitocina, pero tiene que estar acompañado de un estado de relajación. Por lo tanto, que te toquen, si te parece bien; permitirá que tu bebé tenga cantidades industriales de bienestar y por tanto un gran potencial para que pueda tener un vínculo seguro con el mundo.

Ahora pasaremos a analizar y ampliar un poquito qué hacer cuando esa pequeña criaturita vaya creciendo. Un proceso interesante y complicado, ¿no?

La importancia de la mirada

Si has leído algunos posts de este blog seguramente te habrás encontrado muchísimas veces con aspectos relacionados con el psicoanálisis y con muchos posts dedicados a hablar sobre la psicología infantil. Sin embargo, quizás se te haya pasado el famosísimo autor Donald Winnicott.

Este autor, desarrolló el concepto de la mirada amorosa. Hay distintas miradas y eso lo sabemos todo el mundo.  No es lo mismo mirar de como si lo que vieras fuera un ser vacío o una especie de mueble

o que mires a tu criatura con todo el amor que puedas.

En las dos imágenes seguramente verás claras diferencias, chiste a parte, es importante que le mires con todo el cariño que sientas. Esto será un alimento mucho más importante que la leche materna.

¿Quieres que me quiera? Háblame

Antes hablábamos de la importancia de la mirada, ahora hablaremos de la voz. Cuanto más podamos impregnar de amor nuestro tono de voz, nuestro bebé podrá sentirse mucho más arropado y además le dará una gran gusto escucharte con un tono de voz amoroso.

Este ejercicio es importante para ambas partes de la pareja, ya que, exceptuando a las madres solteras, la otra parte de la pareja tiene que darse a conocer al bebé y también conocerle a él o a ella. Ten en cuenta que una de las partes ha estado, de media, 9 meses sintiendo a la criatura dentro de sí, sus movimientos, etc.; en cambio, para la otra persona es un cambio radical y repentino, aparece una nueva persona en su vida y ambas se tienen que conocer. El tono de voz será el vehículo que impulse el amor y permita que os améis.

Seguramente estarás pensando ¿y qué pasa con las personas sordas? La respuesta es un tanto compleja, pero lo que tienes que tener en cuenta es que las personas sordas pueden emitir sonidos. Lo que no pueden es articular palabras, aunque en algunos casos alguna sí que puedan. Es decir, las personas con esta realidad son capaces de emitir sonidos cargados de amor que le hagan sentirse amado al bebé, curioso, ¿verdad?

En definitiva, cuanto más mirado y hablado se sienta esa personita, más aumentará su autoestima. Se siente importante, amado y reconocido, los ingredientes para que cualquier persona pueda sembrar flores de felicidad.

Autoestima en la adultez

Quizás al leer este título te venga a la cabeza la siguiente pregunta ¿Qué tendrá que ver el origen de la autoestima en la infancia con la adultez? La respuesta es que en nuestra infancia se encierran gran parte de las respuesta de quiénes somos. Tanto el psicoanálisis como la gestalt explican cómo las vivencias infantiles nos marcan en la vida adulta.

En este caso, el resultado de lo anteriormente hablado se va a presentar, es decir, dependiendo de cómo se haya desarrollado nuestra autoestima en la infancia seremos de una manera u otra en la vida adulta. En resumen, si en nuestra tierna infancia nos miraron, hablaron y tocaron, lo más probable es que tengamos un amor propio mucho más potente y mejor formado, menos inestable y dependiente de factores externos. 

Lo que sí es verdad es que esto no es algo definitivo. Podemos tener grandes cimientos a nivel emocional desde que nacimos, pero si en la adolescencia tenemos grandes problemas y vericuetos vitales, posiblemente esos cimientos se vean mermados. Lo mismo pasa al lado contrario, hemos podido tener poca base en la infancia, pero en la adolescencia y vida adulta puede haber personas que permitan cuidar de que las pocas flores que haya crezcan sanas y permitan polinizar todo ese jardín.

Con esto lo que quiero dejar claro es que la infancia no es algo definitivo, pero es verdad que dejan huella, que en algunas corrientes terapéuticas intentamos seguirlas, y cuando somos capaces de ir entendiéndolas y dándoles un sentido, los síntomas dejan de aflorar.

Mitos varios

Pseudociencias y pseudo discursos

En esta época están aflorando las pseudociencias como champiñones. Es verdad que la facilidad que da la conectividad online ha permitido que haya muchos charlatanes desperdigados por el mundo.

Muchas de estas corrientes hacen alegaciones como Tienes un trauma heredado de algún antepasado tuyo o Si enfermas es porque tienes emociones estancadas, quizás hayas escuchado variaciones de estas mismos argumentos. Como la autoestima  es un asunto muy importante para cualquier persona, estos discursos se aprovechan de ello para contar paparruchadas.

Es verdad que la psicología sistémica ha demostrado que en algunas familias hay patrones o problemáticas que se repiten. Esto no significa que puedas heredar el alcoholismo de tu bisabuela o la esquizofrenia de tu tía abuela segunda. Hay ciertos patrones conductuales y psíquicos que se pueden mantener en una familia, pero en cada caso la presentación de dichos síntomas siempre es distinta, cada quién es único. 

Quizás no te convenza del todo este argumento, pero piensa en el siguiente ejemplo. Tú comienzas con una dieta alta en azúcares, la probabilidad de desarrollar diabetes, entre otras cosas, aumenta una barbaridad. Si tu descendencia hace lo mismo, lo más probable es que sufra la misma problemática. No es una energía cósmica que conspira contra tu familia, sino simplemente la repetición de un patrón concreto y evitable.

Antes he dejado claro, que la infancia deja huellas y aunque algunas sean imborrables, otras son gestionables. No hay que hacer rituales extraños y peligrosos para poder sanar las heridas de una madre o un padre deficiente, sino simplemente poder ponerle palabras.

Si en algún momento te sientes tentado o tentada para acudir a algún discurso de dudosa eficiencia, te recomiendo que acudas a un profesional para poder explorar qué te sucede con tu autoestima o con cualquier otro aspecto de tu persona, antes de confiar en algo que puede ser peligroso o mortal en el algunos casos.

¿Es siempre necesario ir a terapia?

Si crees que tienes una baja autoestima lo primero que te recomiendo es que intentes apoyarte en tu red social. No hace falta que tengas contarles todo el rato como te sientes, pero sí que intentes aumentar tus interacciones sociales e incluso las táctiles. A su vez, intenta buscar un hobbie, no tiene por qué ser ni complejo ni extremadamente costoso.

Puede ser quizás cuidar de tus flores por ejemplo o apuntar los pájaros que ves en el parque. Lo importante es que tengas algo que te aumente un poco la chispa por el placer de la vida, ya que esto te hará poder intentar disfrutar más de las cosas y ver que tienes más opciones que las que te pensabas.

La crianza ese gran lío… ¿todo vale?

crianza

Hace poco leí un artículo muy interesante del diario Público sobre la paternidad en referencia a algunas declaraciones de algunas personas famosas. En este post, quiero hablar sobre algunos aspectos de la crianza que comentan en ese interesante artículo que creo que son importantes para el correcto desarrollo de nuestra descendencia.

Nace el bebé… ¿Qué es importante?

Boris Cyrulnik avisa de un hecho muy importante, el progenitor que no está gestando al bebé tiene 8 meses desde su nacimiento para poder ser parte del mundo psicológico del bebé. Poder meterse en su mundo emocional no es algo tan sencillo como parece. El primer paso es que la madre gestante tenga sentimientos amorosos hacia la otra persona. Quizás parezca algo obvio, pero hay algunas parejas que tienen hijos sin quererse y este hecho es crucial para la correcta o incorrecta crianza. 

Winnicott nos recuerda que quién no haya parido tiene una función importantísima, fomentar la sensación de seguridad y de tranquilidad para la madre y el bebé. Esto se hace desde, acariciar a la madre y  al bebé mientras está lactando, recordar a la madre que ella tiene también sus necesidades propias, como ducharse, alimentarse, dormir, etc.; es decir, hay que ser un solucionador de problemas para esa dupla madre – hijo hijo-madre.

Si consigues hacer esto, vas a ayudar a construir una gran base segura sobre la que podrá caminar ese bebé y el día del mañana podrá tener una mejor salud mental y también poder disfrutar más de la vida.

Cambiar los pañales y la crianza ¿De verdad es importante?

Sigmund Freud ya nos explicó en su día lo importante que es que los padres admiren las heces de sus hijos e hijas para poder facilitar el paso de la etapa psicosexual anal. Poder cambiar los pañales, por estúpido que parezca, te va a permitir profundizar el vínculo con el bebé y mejorar la crianza.

En el artículo del que antes hablábamos, se habla de dejar que otra persona sea quién haga esas tareas «desagradables» y esto lo que conllevará es que el vínculo paterno o materno -filial se vea muy reducida o incluso destruido. Si crees que esto es una tontería o que no tiene sentido, dedica un poco de tiempo a alabar los excrementos de tu bebé y verás como su cara cambia radicalmente.

Saber los nombres de compañeros

Si recuerdas cuando hablamos del libro las Siete reglas de oro para vivir en pareja, era importante saber los nombres de las personas importantes de tu pareja para poder demostrar que además de que le prestas atención también podrás tener más elementos para poder saber más de su mundo emocional.

Lo mismo pasa cuando queremos ser una parte significativa de la crianza de nuestros hijos e hijas. Saber cómo se llaman sus docentes, el curso o incluso saber el nombre de la persona responsable de la extraescolar que haga, permite demostrar que el padre o la madre se interesa por el mundo de ese niño. Esto, además de facilitar la comunicación en casa, va a conseguir también prevenir situaciones complejas como el bullying o el ciberbullying

En conclusión ¿Cómo podemos acertar en la crianza?

Cuanto más podamos saber del mundo de nuestras hijas o hijos, desde cómo eran sus heces hasta cómo se llaman la persona que le cuida en el autobús de vuelta a casa, podremos mejorar la vida de nuestros hijos e hijas. No hay que ser un lumbreras para darse cuenta de esto, pero muchas veces se nos olvida.

Jugar en el parque con ella o él vestido de traje es aceptable, pero aún mejor para la crianza de nuestro pequeño es que te puedas quitar la corbata y la chaqueta. Poder poner menos distancia entre tú y tu hija va a permitiros tener un vínculo mucho más profundo y sano.

Bibliografía interesante…

Te dejo algunos libros que te pueden resultar interesantes que te pueden orientar en la crianza de tus hijos e hijas.

Psicoanálisis de los cuentos de hadas, ya es un clásico de este blog, mas me sigue encantando cada día más. Si te interesa comprarlo, puedes hacerlo aquí.

El amor que nos cura, un precioso libro de Boris Cyrulnik que nos demuestra lo importante que puede resultar ser un buen vínculo de amor tanto en la crianza infantil como en la vida adulta. Si te interesa comprarlo, puedes hacerlo aquí.

Cuando un niño se da muerte, otro libro del autor anterior. Es verdad que es un tema muy duro y de difícil gestión, pero es importante recordar de que en la infancia también hay suicidios y algunas veces se pueden prevenir desde el nacimiento. Si te interesa comprarlo, puedes hacerlo aquí.

(El último de Boris Cyrulnik lo prometo), Bajo el signo del vínculo: Una historia natural del apego, una pequeña revisión sobre las obras de John Bowlby y Mary Ainsworth incluyendo algunos datos también de la neuropsicología. Si te interesa, puedes compararlo aquí.

El secreto del hijo, del psicoanalista Massimo Recalcati, es una obra importantísima para poder entender cómo están cambiando las cosas entre los padres y los hijos. La caída de ese padre autoritario y recto casi sin compasión ha dado paso a otra figura, que no tampoco es óptima. Si te interesa, puedes comprarlo aquí.

Ideas para padres en apuros, de Joseph Knobel Freud, es un libro muy sencillo de leer, que incluso puedes leer por capítulos sueltos. Te dará pistas concretas para poder mejorar la crianza y no morir en el intento. Si te interesa, puedes comprarlo aquí.

La relación hurtada, del famoso gestaltista Francisco Peñarrubia, nos dirige la mirada también a las heridas que deja la ausencia paterna en la vida de los hijos. Quizás sea el libro para todos esos padres que creen que no saber datos relevantes de la vida de sus hijos no es importante. Si te interesa comprarlo, puedes hacerlo aquí.

¿Conversar online es igual que en persona?

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Hoy en día pensar en una conversación online es totalmente habitual, ya sea por mediante nuestro teléfono móvil o cualquier otro tipo de dispositivo con conexión a internet.

A causa de la pandemia el número de aplicaciones para poder ver a otra persona se ha multiplicado y su uso igual. Es más, hay empresas que todavía apuestan por el teletrabajo o por lo menos por aumentar el número de videoconferencias. Sin embargo, creo que es importante que nos podamos parar a pensar a ver si esta práctica tan presente en nuestra vida tiene tantos beneficios como nos dicen.

A pesar de que escribo en un blog, sigo pensando que Carl Sagan tenía mucho razón al decir «Vivimos en una sociedad extremadamente dependiente de la ciencia y la tecnología, en que casi nadie tiene unas mínimas nociones sobre ciencia y tecnología.» Esta lapidaria, pero cierta, frase la mencionó el importantísimo divulgador científico en 1996 en su última entrevista. Si te interesa conocer más sobre esta entrevista, aquí puedes ver el vídeo:

¿Qué perdemos vía tecnología?

Por mucho que nos hayamos acostumbrado a los entornos online y pasemos mucho tiempo usando videollamadas, tenemos que recordar que la comunicación no es similar. No nos podemos oler, aspecto fundamental como ya nos demostró  Lucy Vicent en su maravilloso libro Neurobiología del amor; Los secretos del enamoramiento y la bioquímica del deseo

A su vez, perdemos la opción de tocarnos. Puede parecer una tontería, pero si te fijas en cualquier libro serio sobre la comunicación no verbal se le da una gran importancia a la capacidad de poder sentir a la otra persona. No sólo el mero hecho de palpar la piel de la otra persona ayuda, sino que datos como temperatura, rugosidad, sequedad, etc.; de la piel facilita o entorpece la comunicación. La tecnología podrá avanzar mucho, pero lo online nunca llegará al nivel de la realidad.

Es evidente que la escucha y la visión no es la misma. Podemos ver parte del torso de la persona, pero nunca podremos verle tan bien  como cara a cara y lo mismo sucede cuando oímos. Por muy buenos micrófonos que se tengan o altavoces, siempre se corre el riesgo de que el internet falle, el ordenador no quiera trabajar, etc.

Ventajas indudables de la conversación online…

Está claro que la comunicación online ha revolucionado nuestra forma de relacionarnos. Está claro que cada vez más personas deciden viajar por el mundo, por lo que poder hablar o escuchar a una persona que está en Estambul desde Madagascar es una maravilla y un lujo. Es verdad que con los horarios tan caóticos que llevamos, es muy fácil que nunca encontremos tiempo para juntarnos y la opción de la plataforma cibernética ayuda mucho.

Desde reuniones de trabajo, hasta relaciones amorosas se dan gracias a la tecnología y la capacidad de nuestras sociedades para conectarnos vía internet con otra persona esté en dónde esté, o eso creemos. Aunque como todo, también existe una parte oscura del asunto y no hay más que ver algunas noticias.

Lo que se nos olvida de esta práctica…

Tanta pantalla nos hace mal. Esto es un hecho. No hay que hacer grandes reflexiones ni leer grandes compendios, solamente hazte esta pregunta. ¿Te cuesta más leer un texto en un folio o ver 4 minutos de vídeo? Me da igual que sea en una pantalla el folio o no. Seguramente tu respuesta será que te es más fácil la parte audiovisual.

Es un hecho, que nos cuesta cada vez más poder leer y comprender un texto, bien esté presentado en formato de papel o vía online, como ebook o proyectado en una pantalla. Las conversaciones orales nos cuestan cada vez más, solo hay que ir en el metro y ver cuantas personas conocidas van charlando tranquilamente entre ellas o cada cual mirando su pantalla.

Es verdad que hay algunos raros que seguimos leyendo, pero si eres una persona extraña de esas, seguro que habrás notado que hay épocas que te tira más ver un vídeo que leer. Es verdad que el leer exige más concentración, pero si fuese el único factor, las personas mayores que no han vivido apenas con las pantallas, no tendrían problemas en estar horas viendo la pantalla.

Es más, cada vez se usan menos palabras y más emoticonos, una vez más imágenes. Si te paras a escuchar conversaciones de personas jóvenes el número de palabras se reduce a una velocidad alarmante. El uso de las palabras nos permite poder explorar nuestro mundo racional y emocional. Ya nos lo dijo Freud: «La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas». Estas palabras datan del siglo pasado y hoy en día siguen siendo tan vigentes como cuando él las enunció.

No quiero decir que todo lo online sea malo, yo de hecho algunas veces tengo sesiones terapéuticas a través del ordenador. Sin embargo, creo que es importante recalcar y recordar la importancia de la expresión oral. Las palabras nos sanan. Quizás te suene a cliché, pero es una verdad como una catedral, sino echa un vistazo a las obras que hemos comentado de José María Álvarez o Massimo Recalcati. En todas ellas verás que la palabra es crucial para la salud mental.

Una vez más, te dejo en negrita y en grande la frase del padre del psicoanálisis, que creo que lo resume perfectamente mi sentir y pensar.

La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas

 

¿Todo es emocional en el siglo 21?

emocional

A cada día que pasa aparece una nueva dictadura, la dictadura emocional. Cada vez nos vamos encontrando con más y más proyectos en dónde el foco de atención está puesto en las emociones o bien en su correcta gestión, en su inteligencia, etc. Sin duda, son importantes, pero actualmente hay incluso ¡flamenco emocional!

Hace tiempo, gracias a un regalazo de Gedisa pudimos ver la importancia del baile para una buena salud cerebralpero ya os aseguro yo que la autora no apoyaría nunca la idea de que pueda haber un baile con el objetivo de poder ayudar a gestionar las emociones.

¿De qué nos podemos fiar?

A mí me encanta el dicho «el sentido común es el más común de los sentidos». Fíate de tu intuición, es decir, no todas las cosas inventadas o heredadas durante la historia de la humanidad pueden servir para todo. Sin lugar a dudas, la escritura es un arte y un aspecto que tenemos que seguir cultivando, mas la escritura, por ejemplo, por sí misma no puede ayudarnos a gestionar nuestras emociones o calmarlas.

Es verdad que es un muy buen canal para poder poner en palabras un dolor o algo que nos pueda pesar. Sin embargo, escribir por escribir, solo sirve como método catártico. Insisto con la escritura, porque el mismísimo Boris Cyrulnik, que domina la pluma con gran arte, avisaba en su clásico Escribí soles de noche que ningún arte en sí mismo cura, sino que hay que darle una vuelta de tuerca más. Sino, solamente es revolver el dolor una y otra vez, algo parecido a lo que le sucedió a Alice Miller.    

También tienes que tener mucho cuidado con las pseudociencias, ya que normalmente suelen poner el foco en un aspecto excesivamente concreto, las emociones como habrás podido adivinar, y normalmente con el discurso «tú tienes la culpa»El aspecto emocional también es uno de los grandes feudos de la psicología positiva, ahora ya no está tan en boga, pero todavía quedan algunos focos importantes. En su vertiente más peligrosa y radical afirman que el positivismo es lo mejor, es decir, ver siempre el lado bueno de las cosas.

Gracias a Rafael Pardo y su magnífica obra Felicidad tóxica, vas a tener una visión científica, clara y asequible para todo el mundo que te permitirá conocer con más detalles el peligro que radica en este tipo de pensamientos y/o corrientes.

¿Además del aspecto emocional, qué hay?

Hablar sobre las emociones humanas y no hablar del cerebro y la biología humana en general es un gran error. Es verdad que no solamente somos hormonas, neurotransmisores, etc.; pero tampoco es todo emoción y sentimiento

El mejor ejemplo es el amor. El amor es una emoción que genera grandes cambios a nivel global del ser humano, sino mirad a Romeo y Julieta (extrañamente siguen siendo un ideal, extraño cuanto menos, de amor). Ha habido personas que han matado en su nombre, otras que han muerto y otras tantas que han comenzado revoluciones.

No se puede entender ningún aspecto emocional sin tener en cuenta nuestro estado biológico. Esto no es algo nuevo, sino que le pregunten a Wilhelm Reich, antes de enloquecer, o a Alexander Lowen, el padre de la bioenergética. Actualmente, se habla de psicosomática y de psicoinmunología. Es verdad que en ambas corrientes hay dos vertientes, aquella que acude más a lo psíquico como puede ser Pierre Marty o Luis Chiozza y también aquellas que atienden más a los aspectos biológicos o cerebrales. También las hay de una corte más intermedia, como la teoría Polivagal.

Esto tampoco es algo nuevo, ya que la importancia a los aspectos emocionales viene desde la antigüedad. La ayurveda, que tan de moda está ahora, o la medicina tradicional china son solamente algunos de los múltiples ejemplos que te puedes encontrar.  Te recomiendo que todo lo que leas y aprendas de estas corrientes, lo cojas con pinzas, ya que hay aspectos que no son del todo veraces.

¿Mente vs cuerpo o mente y cuerpo?

Para rematar todo lo anteriormente comentado, solo os quiero presentar de nuevo a António Damásio.  Éste científico es experto en neurociencias y también conoce muchos aspectos de las emociones. El libro más interesante, desde mi punto de vista, es el Error de Descartes, incluso he hecho un podcast sobre el mismo.

En este caso, él explica cómo las emociones y el cerebro están en comunión y plantea una hipótesis muy interesante sobre la comunicación cerebro y corazón. Lo mejor es que leas el libro para que te puedas enterar del  todo.

Bibliografía recomendada

Aquí os dejo algunos libros de los que he ido hablando a lo largo del post y que creo que te pueden orientar muy bien a la hora de tener que escoger de qué te puedes fiar o no.

Relación mente y cuerpo

¿En vacaciones se puede cuidar la salud mental?

vacaciones

Estamos en pleno verano y es muy posible que tengas la suerte de estar ya de vacaciones o estés contando los días que te quedan para poder alterar un poco tu día a día. Esta alteración puede ser desde cambiar de país, de idioma o de actividades rutinarias. Para muchas personas el irse a otros países o aprovechar a hacer actividades muy atractivas que en la vorágine del día a día nos es imposible, es un reto muy interesante. Sin embargo, nuestra salud mental se puede ver perjudicada con tanto cambio.

Salud mental, ¿Qué es eso?

Actualmente hablar sobre el cuidado de la salud mental es algo que está en boga y en la boca de muchísimas personas. El escuchar o leer sobre ir a terapia ya no es tan secreto como antes. Es más, cada vez hay más personas famosas que están publicando mensajes de apoyo para ir a terapia.

Pero cuando hablamos de salud mental, sea en vacaciones o en el día a día, también hay que tener en cuenta la calidad del sueño, rutinas, gestión emocional… Desatender cualquiera de estos aspectos solo va a conseguir que te perjudiques gravemente.

Estos prejuicios pueden ser en forma de enfermedades psicosomáticas o cualquier otro tipo de situación adversa que no te permita disfrutar de tus vacaciones, sean del estilo que sean.

Sin lugar a dudas, si crees que es necesario que acudas a terapia, no dudes en pedir cita, ya que cuanto antes comiences el proceso antes comenzarás a encontrarte mejor.

Como cuidarla en vacaciones

Hemos hablado ya suficiente sobre qué es la salud mental, pero también es importante saber cómo podemos cultivarla y cuidarla durante este período tan distinto al de la vida habitual.

Ahora vamos a ir a por los aspectos más importantes, aunque confía en tu propia intuición a al hora de escoger las áreas que necesites atender con más ahínco.

Es decir, si tú sabes que tus primeros síntomas son a la hora de entristecerte, agobiarte, estar con más ansiedad…; es tener estreñimiento, alteraciones en la comida, aumento o deceso del sueño y ese larguísimo etcétera que todo el mundo conocemos; presta más atención a dichos aspectos y ya está.

Nadie mejor que tú podrá decirte cuáles son aquellas señales que te indican que algo no funciona como debería. En tu mano queda el poder atender las señales que tienes delante de tus narices o ignorarlas.

La importancia de algunas rutinas

Uno de los grandes placeres en el periodo de vacación es la pérdida de rutinas muy estrictas que seguramente tendrás durante todo el año. Levantarte a una hora más o menos fija, desplazarte siempre al mismo lugar de trabajo, etc.

Sin embargo, si te interesa no tener síntomas de ansiedad o un leve estado depresivo, es necesario tener un poco de organización para sentir que no vives en el caos absoluto.

¡Espero que disfrutes mucho estas vacaciones y que te sirvan para recargar pilas!

El niño agresivo, mucho más que un cuento

agresivo

Hoy os traigo un nuevo regalazo de Ediciones Pirámide que nos va a acercar a cómo poder gestionar a un «niño/a agresivo». Los cuentos siempre han estado cerca de la humanidad no hay más que recordar el legado de los hermanos Grimm, que han sido tan importante en la sociedad que incluso se han analizado desde el psicoanálisis.

Lo interesante de este recurso es que como todos los cuentos es que nos permiten acercarnos a un  tema complicado, como puede ser la agresividad de nuestras hijas e hijos de una manera didáctica y perder el miedo a cuando nuestro hijo se muestra enfadado.

Aspectos positivos…

Es un recurso muy sencillo para poder saber gestionar a aquellas niñas o niños agresivos, que es muy habitual tener en cualquier familia. Lo que más me interesa de este recurso es la importancia que le dan a la prevención de dichas conductas. Sin lugar a dudas, es un enfoque muy interesante que tiene la psicología cognitivo conductual, esto va a permitir que tengamos una mejor salud mental a nivel de sociedad.

Es intergeracional, por lo que el mismo psicocuento sirve para leerlo a la vez entre las figuras adultas y las infantiles. A su vez, te va dar herramientas para poder explicarle a tu hija cómo entiendes tú la agresividad, por qué no te gusta que la muestre de esas formas, etc.

Cuenta con una guía sencilla para poder detectar las variables que pueden disparar los comportamientos que queremos cambiar. Lo bueno es que no necesitamos haber estudiado psicología ni tampoco contar con grandes habilidades de observación. Solamente estar mínimamente atentos a que le rodea a nuestra hija o hijo. En caso de que la hayas rellenado y quieras seguir usándola, es muy sencillo poder hacerlo en algún programa de edición de texto. 

Aspectos negativos…

He echado de menos que deje más claro la importancia de que el niño pueda expresar cómo está sintiéndose en su estado agresivo. Es importantísimo que la persona pueda describir qué le ha sucedido, que le ponga palabras a esa situación que tanto le está doliendo.

No deja lo suficientemente claro, en mi opinión, que es imprescindible decir algo parecido a «Está bien que te enfades, pero no puedes mostrarlo gritando, pegando, etc.» Lo que hay que invalidar son las conductas no la emoción. El introyecto a desarrollar es no puedes gritar, golpear…, si no se pone este matiz lo que haces es decir que si se enfada es malo. Fritz Perls lo dejó muy claro en su primera obra, Yo, hambre y agresión, necesitamos de esta característica para poder seguir viviendo.

Creo que sería interesante dar más pautas a cómo atender a las sensaciones corporales del niño o la niña cuando está en un estado agresivo. Es importante dar claves que le ayuden a poder avisar en caso de que la agresividad sea muy grande o incontrolable. Unos gestos varios pueden ser que se fije en su boca, en sus puños, tensión corporal, etc.

¿A quién le conviene leerlo?

A cualquier persona que tenga cierto interés en la psicología infantil, que esté preocupada por la agresividad de sus hijos o que vaya a ser madre o padre y quiera tener algunos recursos antes de que nazca el vástago. Es importante, tener en cuenta que este libro no sustituye ni a tu buen juicio y tampoco lo que conoces a tu hija o hijo. Ese conocimiento es importantísimo para poder saber cómo guiar la vida de tu hijo e hija.

Valoración final…

Es un libro muy interesante para poder ayudar a los momentos agresivos que seguramente vayan a tener durante toda su vida. Lo más importante es poder sembrar conductas preventivas, como comunicación asertiva, técnicas de apego seguro, etc.

Es verdad que no hace mucho hincapié en que pueda expresar su vivencia del evento, pero lo deja entrever. La guía con la que cuenta es muy fácil de hacer en casa  y poder ampliarla en caso de ser necesario a la vez que te resultará un muy buen apoyo para entender mejor el mundo emocional del menor.

Si te interesa adquirirlo, puedes hacerlo aquí.

¿Qué es el efecto nocebo? Enemigo acérrimo del placebo

nocebo

Es muy habitual hablar del efecto placebo, tanto en el mundo de la investigación como en el coloquial. Sin embargo, no nos podemos hablar de su gran némesis, ¡el efecto nocebo!

La diferencia es muy clara, el efecto placebo se presenta cuando creemos que un medicamento o intervención más o menos invasiva nos va a reportar salud  o mayor bienestar. Un ejemplo claro es de las pseudociencias, en dónde creemos que por hacer un ritual podemos sanar.  Si mejoramos, es por otros factores no por el ritual en sí o también nos podemos quedar igual. Los fármacos tienen una parte de efecto placebo, la confianza que ponemos en la persona que nos lo receta o el personal de la farmacia dónde lo compramos.

Sin embargo, también existe le efecto nocebo. Éste es justo al contrario, creer que algo no va a ser saludable, lo cual hace que en caso de que tenga algún efecto potencialmente saludable éste se reduzca o que algo que es inocuo resulte dañino.

¿Es importante conocer este efecto?

Nuestra mente algunas veces nos puede jugar malas pasadas. Tenemos desde las ilusiones ópticas de la clásica escuela alemana de la Gestalt, hasta el mundo onírico, en dónde hay personas que disfrutan de una gran libertad creativa y otras se encuentran sufriendo enormemente.

La psicología positiva ha hecho un gran hincapié en dar a conocer la importancia de poder pensar de manera positiva y los beneficios que tiene para la salud, aunque no nos olvidemos de ir con pies de plomo…

La sombra del efecto nocebo en los síntomas

Como ya se sabe muchísimos fármacos o todos tienen algún efecto secundario. Los hay cuyos efectos son muy probables y notorios, como la caída de pelo en la quimioterapia o aquellos que se presentan muy de vez en cuando como zumbido en los oídos al tomar ibuprofeno.

Sin lugar a dudas, cualquier fármaco nos puede generar alguna vez efectos secundarios y no siempre tiene por qué ser gracias al efecto nocebo, pero éste los puede amplificar en caso de que tengan que estar.

Otra forma de entenderlo puede ser gracias a Patch Adams, el padre de la risoterapia. La risa como tal no es una rama terapéutica, pero sí que puede ayudar a sobrellevar experiencias muy complicadas como los procesos oncológicos. Si te interesa investigar un poco más, te recomiendo este regalazo de Bibiana Ripol, Mi único sí. Es decir, si durante el tratamiento mantenemos una actitud pesimista y depresiva, tendremos peores resultados.

Mejoría reducida

Actualmente se habla mucho sobre los efectos del estrés tan dañinos en la salud y poco a poco se va hablando cada vez más sobre la importancia de aumentar nuestros niveles de oxitocina en nuestro día a día, la hormona del placer.

Esta hormona también puede aparecer mientras tenemos una charla amable y alegre. Esto es extrapolable a la confianza que podemos depositar en la persona que nos de el tratamiento. La bata blanca, por ejemplo, pone una distancia entre médico y paciente que puede aumentar este efecto.

Ámbito de la investigación

Sin duda, el efecto placebo en el mundo de la investigación ha sido ampliamente estudiado para así decidir cuándo un medicamento, tratamiento, etc.; es eficaz o no. Sin embargo, hay datos que demuestran que dependiendo de los detalles que tengan las personas pueden tener una reacción negativa ante el experimento.

Cuanto más sepamos sobre este efecto, podremos presentar los tratamientos de una manera más adecuada para así conseguir que el efecto nocebo sea lo más ínfimo posible y así aumentar los beneficios del mismo.

¿Conocías esta realidad respecto a las investigaciones? Si te dedicas a la investigación y puedes arrojar más luz sobre este tema, ¡estaré encantado de poder leer tus aportaciones en los comentarios!

¿Hay suicidios en la infancia y en la adoscencia? La respuesta es sí

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Hoy os hablo de un regalazo de Gedisa que trata un tema muy duro, pero muy necesario a su vez. En este caso Boris Cyrulnik hace un pormenorizado estudio sobre el suicidio infantil. A continuación veremos todos los puntos puntos positivos y negativos del libro, pero lo primero que hay que decir es que no es una novela. La temática es dura y seguramente más de una persona lo dejará de lado.

Yo os invito a que lo leáis a pocos. Si se lee todo de una, es cortito, apenas tiene 139 páginas, posiblemente no puedas entender todo el texto y mucho menos dejarte tocarte por las palabras de este escritor francés.

En otros momentos hemos hablado sobre la prevención del suicidio en la adolescencia y también sobre el dolor que produce una muerte repentina de un familiar nuestro.

Aspectos positivos…

Antes lo adelantaba, es muy breve el libro. Se agradece que el autor no se enrolle en miles de explicaciones complicadas o reflexiones imposibles de seguir. Esto facilita el seguimiento y sobre todo poder reflexionar sobre lo que se está leyendo.

Es verdad, que mezcla neurología y psicoanálisis, pero lo hace de una manera muy didáctica, una mezcla entre António Damásio y Massimo Recalcati.  Da igual si no tienes ningún conocimiento sobre estas ramas del conocimiento, ya que no se van a dar términos muy complejos. En caso de que me equivoque, no dudes en escribirme y te intentaré dar algo de luz.

Este autor deja varias preguntas abiertas para que cada cual saque sus propias conclusiones y siga investigando qué nuevos caminos se pueden abrir respecto a este tema tan duro de leer e investigar.

Como entender el suicidio en la infancia

Algo que es importantísimo es que el suicidio adulto no es el mismo que el infantil. En el adulto normalmente suele hacerlo de manera muy consciente. En la infancia la muerte no se entiende de la misma manera. Hay que tener en cuenta el hecho de que en esta época la muerte no se entiende como algo categórico. Es decir, un final absoluto.

En este caso, los y las más pequeñas lo entienden como un cese del dolor y después tener la capacidad de seguir hacer la vida habitual. En la vida adulta se quiere poner fin a la vida, en la infancia sería más bien, tomar una especie de pastilla que alivie el dolor, para luego dar paso al bienestar.

Los intentos fallidos o completos suelen presentar como accidentes habituales, como caídas a un río, salir de un autobús en marcha o un atropello. En los casos más drásticos también se puede ver ahorcamientos o el uso de medicamentos como elemento para acabar con su vida. Por esta razón es tan difícil de poder cuantificar la tasa de suicidio infantil, ya que muchos intentos fallidos o fatídicos se confunden con accidentes habituales.

¿Se puede prevenir este terrible acto?

La respuesta es un SÍ rotundo. Se puede prevenir cualquier intento de poner fin a la vida, sea en una persona joven, adulta o anciana.  En caso de que estés pensando en suicidarte, te recomiendo encarecidamente que llames al 717 003 717, el número del teléfono de la esperanza. Es el de España, pero seguro que en tu país tienes alguna asociación o centro que te puede escuchar y apoyar en ese momento tan crítico que estás viviendo.

La mejor prevención siempre es aquella que comienza lo más pronto posible. En este caso, ésta debe comenzar desde el propio embarazo. Hablar a la futura criatura, poder fantasear sobre quién será, en qué se convertirá o el simple hecho de escoger el nombre, va a permitirnos relacionarnos con él o ella de una manera mucho más cercana y amable que si no lo hacemos.

Cuanto más se le hable a un bebé, más se le toque, ¡no se malinterpreten mis palabras por favor!, tendrá un desarrollo cerebral y emocional mucho más rico. Esto va a permitir que se cree una base segura mucho más firme y por ende estaremos sembrando muchas semillas para conseguir que nuestra hija tenga un estilo de apego seguro.

Todo esto va a permitir que ante cualquier situación crítica la persona pueda tener más herramientas personales para poder hacer frente a ésta y pueda solicitar ayuda. En definitiva, el suicidio siempre es una respuesta a alguna situación muy dolorosa, pero por suerte hay diversos espacios en los que te pueden ofrecer apoyo de calidad y quizás ayudarte a vislumbrar un camino nuevo.

Aspectos negativos…

La única pega que le encuentro es que he echado de menos más orientaciones teóricas en relación a cómo las nuevas formas de vincularnos pueden estar afectando al mundo emocional de las personas, en mi opinión, empobreciéndolas, y por ende aumentando el riesgo de suicidio.

Es verdad que hay mucha crítica a las sociedades modernas, que se vanaglorian de ser más desarrolladas que otras, pero en realidad tienen una peor salud mental que aquellas menos desarrolladas, paradójico, ¿no?. 

Creo que hubiera sido muy interesante poder explorar el concepto que acuño Zygmunt Bauman, amor líquido. Que hace referencia a lo superficiales y poco profundos que son los vínculos que tendemos a tejer en la actualidad unas personas con otras. Un ejemplo claro es la necesidad de juntarnos con otras culturas, pero con un gran miedo y deseo de endogamia.

Valoración final

El libro es uno de esos que necesitas tener en la biblioteca de tu consulta, y si no la tienes, ¡compra una ya! ¿Cómo puedes tener algunos libros de referencia y guía en tu espacio de trabajo?

Es claro y conciso. En otros momentos el autor se va por los cerros de Úbeda, pero en este caso sigue un camino concreto y firme. No se desvía por cualquier meandro haciendo que el lector se pierda entre figuras literarias y juegos de palabras.

Los dos aspectos que lo hacen necesario tener en la biblioteca de tu consulta, es su final. Una serie de lugares dónde pueden encontrar apoyo las personas de diversos países en torno al suicidio y también las claves para poder hacer un buen proceso de prevención.

¿Qué podemos hacer con todas las hipótesis?

A lo largo del libro te encontrarás con muchísimas hipótesis sobre las diferencias demográficas en torno al tema tratado. Yo lo tengo claro, dándome un tiempo, seguir pudiendo explorar qué sucede en otras culturas, ayudar a desmitificar estas conductas, etc.

¿A quién se lo recomendaría?

En este caso, no creo que sea un libro para cualquier persona. Quizás la temática del suicidio le pueda resultar interesante a muchas personas, pero creo que el público objetivo son personas que trabajen en el mundo sanitario o con personas.

Hay matices que para poder entenderlos es necesario trabajar o haber trabajado en acción directa con personas, bien sea acompañándolas, escuchándolas terapéuticamente o diagnosticándolas, etc.

Como siempre, si quieres comprar Cuando un niño se da muerte lo puedes hacer aquí.