Escribí soles de noche

Hoy hablamos de un nuevo regalazo de Gedisa, una obra cumbre de la resiliencia, encontrar soles cuando el cielo está nublado o directamente no hay,  el descubrimiento de Boris Cyrulnik. Como en el otro libro que hemos reseñado, Bajo el signo del vínculo: Una historia natural del apego, el autor vuelve a demostrar un gran dominio de la pluma y de psicología. A su vez, también demuestra la importancia del psicoanálisis, como ha podido hacer Irvin Yalom también en este libro.

Aspectos positivos…

El libro es fácil de entender, aunque en algunos momentos se vaya un poco por las ramas. Basándose en la teoría del apego y en Lacan explica cómo entender cómo puede haber gente resiliente y otra que no. A su vez, también se puede entender qué elementos tiene que haber para que se dé. Es decir, el proceso por el cual hay personas que son capaces de encontrar soles en las noches más oscuras.

El autor también se fundamenta en la neuropsicología para poder entender cómo le afecta al cerebro el trauma y evitar el crecimiento postraumático. Este término también lo apoya Martin Seligman, que hace referencia a poder seguir con la vida a pesar de haber sufrido un gran acontecimiento. No hay que confundirlo con el discurso de la psicología positiva, ya que no tiene nada que ver. En ambos se le da mucha importancia a la presencia de los soles en la más grande oscuridad, pero Cyrulnik no busca hacer un negocio continuo.

Este libro se parece al de Francisco Peñarrubia, La relación hurtada, puesto que es posible que en algunos momentos se os levanten alguna postilla y no sea tan sencillo leerlo. Está en los aspectos positivos, porque el autor pone a lo largo del libro énfasis en cómo poder generar una segunda página en el libro del trauma.

Aspectos negativos…

El libro en algunos momentos se pierde en demasiadas referencias de autores franceses, parecido al libro gestáltico que hemos mencionado antes. En este caso sí que parece que es extrapolable, pero como siempre se sabe, de una historia a otra hay hay matices. Es verdad, que también hay detractores de la resiliencia, como Rafael Pardo. Este autor opina, que hay en esto de buscar soles, hay mucho marketing de por medio.

Si buscas un manual de psicología positiva, me temo que te decepcionarás. Este libro realza la función terapéutica de la escritura, que no es una terapia en si misma, como bien dice el autor, y yo opino, que tampoco el leer solamente, a pesar de que la cognitivo conductual lo intente demostrar.

Para poder disfrutarlo en todo su esplender es importante que conozcas algo de la teoría de John Bowlby, su libro te puede ayudar y Mary Ainsworth, o éste más actualSi no te apetece leer más libros, puedes ver qué influencia tiene la infancia en la vida adulta.

Valoración final…

El libro es una obra maestra sobre la importancia de la resiliencia y sobre cómo el Otro nos marca desde nuestra más tierna infancia, tal y como dijo Freud y más tarde Lacan. A su vez, de una manera ligera y sencilla, muestra las bases para poder apoyar y acompañar a una persona que lleva un gran trauma a sus espaldas.

Para poder recapitular todas las semillas que deja este libro y permitir que germinen, hay que leerlo poco a poco y sobretodo ser capaz de recordar lo que se ha leído en capítulos anteriores, ser capaces de hacer puentes entre uno y otro, parecida a la experiencia que puedes tener con el libro de Albert Rams.

En definitiva, es un libro muy interesante si se quiere entender mejor cómo funciona una persona que ha sufrido un evento traumático y entender por qué no puede avanzar. Es verdad, que el estilo de escritura es más suave que Albert Rams, se parece a cómo explicaba Carl Rogers sus teorías.

Si al final os ha picado el interés, podéis comprarlo aquí.

5 respuestas a «Escribí soles de noche»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: