He comenzado una terapia y me va peor… ¿seguro?

Comenzar una terapia, sea de la rama que sea, nunca es un paso sencillo. Desde que da mucho miedo hablar con alguien a quién no se conoce, hasta el temor de encontrar algo que nunca vamos a esperar.

Sin embargo, la queja o rechazo que más he escuchado en consulta es la sensación de que no se encuentran mejor, ¡sino que están peor! En todos los casos mi percepción ha sido, que por primera vez son más conscientes de la situación en la que se encuentran y esto puede asustar a todas las personas.

Esto se explica muy bien en el regalazo por parte de Gedisa en el que se nos explica con bastante detalle cómo es un proceso de análisis, el nombre que recibe la terapia de corte psicoanalítico. Da igual la corriente con la que se trabaje, ya que es posible que en cualquier proceso terapéutico te suceda esto mismo.

Yo te animo a que cuando estés en este momento sigas ahondando en ese miedo que te esté atosigando. Cuando nos hacemos conscientes del dolor que estamos sintiendo nos asustamos, es totalmente normal. El inicio de cualquier terapia tiene que pasar por bajar a la realidad de lo que nos sucede. Si te interesa poder indagar un poco más, te recomiendo la última obra de Pedro de Casso, en dónde encontrarás múltiples claves para entenderlo.

Parte de la salud mental pasa poder aceptar que no somos como pensábamos que éramos y a la vez, comenzar a entender cómo funcionan nuestros propios mecanismos de defensa. La función de estas herramientas son las de asustarnos para no enfrentarnos al dolor que sentimos. Quizás pienses que vaya faena el tenerlos, pero la realidad es que sin esos mecanismos la vida nos sería muchísimo más dura y difícil de gestionar.

Espero que esto no te asuste y evite que acudas a dónde un psicólogo. Simplemente espero que lo vivas como una pequeña advertencia, vas a tener momentos en los que te vas a asustar en tu terapia, pero ese susto va a ser saludable. Desmontar poco a poco las piezas del cuadro que nos hemos construido ni es fácil, rápido y mucho menos algo placentero.

Sin embargo, ir pudiendo relajar esas defensas, ser más conscientes de quiénes somos y descubrir formas más creativas para poder salir adelante, van a ser unas muy buenas claves para poder salir adelante de manera airosa de cualquier situación. Es decir, estamos hablando del proceso de resiliencia, una de las recompensas de toda terapia bien hecha y acabada.

Si te interesa conocer un poco más de los distintos enfoques psicoterapéuticos, te dejo tres vídeos muy interesantes en dónde verás a Fritz Perls, padre de la terapia Gestalt; Albert Ellis, el padre de la terapia racional emotiva; y Carl Rogers, uno de los grandes exponentes de la psicología humanista.

Fritz Perls:

Carl Rogers:

Albert Ellis:

Si tienes cualquier duda, curiosidad, etc.; no dudes en dejar un comentario con todo lo que necesites para poder tranquilizarte lo máximo posible.

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